EDITORIAL

En Neuquén, se reafirmó que compiten 4 por 3 bancas

Cambiemos y el MPN aseguran una banca cada uno; la tercera se la disputarán entre Unidad Ciudadana y Frente Neuquino, que quedaron muy parejos en las primarias del domingo.

Tal como se han dado los votos en las primarias, en Neuquén es probable que tres fuerzas consigan meter un diputado cada una en las elecciones de octubre. Con Cambiemos y el MPN liderando la intención de voto –recuérdese que este domingo nadie ganó ni perdió, hay tiempo todavía- y aspirando firmemente a ganar las bancas para David Schlereth y Alma Chani Sapag, la tercera en discordia deberán disputarla Ramón Rioseco (Frente Neuquino) y Darío Martínez (Unidad Ciudadana-kirchnerismo).

Es probable que así sea en octubre por el anticipo de este domingo. Cambiemos sacó la mayor cantidad de votos por la suma de las dos listas que participaron; el MPN, en cambio, sumó casi todo con una sola lista, por lo que Alma Chani Sapag sacó más votos que su competidor de Cambiemos, David Schlereth. En el tercer y cuarto puesto, Unidad Ciudadana y el Frente Neuquino tuvieron un virtual empate técnico.

Así, el escenario para octubre anticipa una guerra entre duetos: Cambiemos con el MPN, el Frente de Rioseco con el kirchnerismo residual de Martínez. Pero atención: en este escenario jugará también la elección municipal capitalina, donde se eligen, en elección paralela y con boleta electrónica, concejales para renovar la mitad del Deliberante. Si bien cada elección tiene su singularidad, en el distrito capitalino ambas se influenciarán. Esto puede hacer que la tendencia que marcaron las primarias se altere sutilmente.

De cualquier manera, y relativizando la futurología, las primarias, esa encuesta vana, produjeron un hecho político muy importante. El rasgo principal es la reafirmación para el gobierno de Mauricio Macri, ganado en los distritos más importantes, empezando por la provincia de Buenos Aires, donde el peronismo-kirchnerismo vuelve a ser superado, con lo que se deja constancia explícita de una voluntad popular mayoritaria aparentemente sin vueltas.

Esto también se ha visto en Neuquén. Desde el enfoque macrista, Neuquén sumará dos bancas, de las tres en juego, porque el MPN es probable que siga considerándose un aliado más que un competidor, en el escenario político concreto que se abre desde octubre. También es cierto que esta convicción observada desde Buenos Aires a Neuquén, produce una sensación de inquietud en sectores del propio MPN. Porque el partido no hizo una mala elección en el contexto relativo, pero sí tuvo una performance mala comparándose con sí mismo, ya que perforó el piso que generalmente superaba el 23 por ciento.

Obviamente, Cambiemos vivió como un triunfo su desempeño. El voto se repartió en una relación 77-22 entre las listas de Schlereth y Alejandro Vidal. Ahora irán juntos a octubre, y mantendrán la posibilidad de ganar esos comicios. Horacio Quiroga apostará a ganar todo, también las elecciones municipales, en las que lleva como primer candidato a su secretario de Obras Públicas, Guillermo Monzani. El MPN lo enfrentará con una lista liderada por Alejandro Nicola, el secretario de Energía y también de Obras Públicas. Es un duelo entre ingenieros, en una época en la que los ingenieros han desplazado a los abogados en la política.

Hay que apuntar además que en Neuquén hay una izquierda fuerte. Superó con 6,7 por ciento al Libres del Sur de Jesús Escobar y Mercedes Lamarca. Si se sumara la Nueva Izquierda, que aportó 2,5 por ciento, está el sector orillando el 10 por ciento de los votos en una elección para el Congreso Nacional. Ese 10 por ciento de votos neuquinos juega fuerte en sindicatos y organizaciones sociales: es un voto concentrado, y deberá ser evaluado con atención por los políticos tradicionales.

 

Rubén Boggi


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