EDITORIAL

ATEN y la persecución a un tal Gutiérrez

El gobierno decretó el aumento salarial para los docentes y quitó de cuajo las idas y vueltas con planillas y porcentajes entre funcionarios y sindicalistas. La medida alteró el ánimo de los gremialistas. Armaron patrullas con pedido de paradero del gobernador.
sábado, 05 de mayo de 2018 · 22:47

Mayo, está visto, para el MPN es el mes de las decisiones.

A nivel gubernamental el mandatario provincial, y presidente del partido, Omar Gutiérrez, tomó y comunicó la decisión que muchos entienden debería haber adoptado dos semanas atrás. Firmó el decreto de aumento salarial a los docentes y mandó a parte de su gabinete a explicar en detalle los motivos y alcance del mismo.

El 6,3 por ciento de incremento en los sueldos según el IPC promedio del trimestre enero-marzo y el compromiso de verse las caras nuevamente en junio y setiembre.

La fórmula fue la misma que se esgrimió en febrero, salvo un detalle.

Los descuentos de los días de huelga no se discutían.

Decreto en mano, el personal de Tesorería Provincial comenzó a cargar las liquidaciones en las cuentas sueldos de los maestros.

Aumento del 6,3 por ciento y la mayoría de los salarios liquidados sin descuentos, sonaron a bálsamo entre los maestros.

No así en el seno del sindicalismo docente que insiste en continuar con la huelga y profundizar su persecución y escrache al gobernador.

Esta semana la modalidad impulsada por ATEN capital, así lo dejan trascender desde la casa matriz sindical provincial, sufrió dos traspiés.

El primero fue en la catedral cuando un grupo de maestras, con Laguna a la cabeza, ingresaron a buscar a Gutiérrez.

La irrupción alteró el orden y la paz de la misa que se estaba desarrollando. Enterado de lo que sucedía un grupo de feligreses brindó protección al gobernador y luego lo entregó a sus custodios.

El mandatario estuvo a resguardo mientras recibía el sacramento junto al resto de los asistentes.

En las escalinatas de la catedral un grupo de militantes de ATEN capital insistían con la exigencia de ver a Gutiérrez.

Pedían la rendición y entrega sin condicionamientos.

A pocos metros, sobre calle Juan B Justo, un grupo de la Policía y de la custodia montaba un operativo para trasladar a Gutiérrez hacia su despacho. El mandatario recorrió los pasillos del obispado hasta Juan B Justo acompañado por un grupo de personas de la catedral y dos de sus custodios.

Afuera, militantes de ATEN desataron su furia contra la camioneta que trasladaría al gobernador.

Las imágenes se viralizaron en las redes sociales y recibieron la crítica y el repudio de la dirigencia política y gran parte de la sociedad.

Fue el primer error estratégico, de los docentes combativos, cometido en más de un mes de huelga.

El viernes a la tarde 200 personas esperaban protagonizar un acto emotivo y muy caro a los sentimientos de cualquier ser humano. Unas 46 familias recibirían las llaves de su vivienda en el plan construido en las 127 hectáreas de Neuquén capital. El sueño de la casa propia les movía la emoción que surgía desde las entrañas y se manifestaba en lágrimas, sollozos y abrazos interminables.

Hasta allí llegó la patrulla de ATEN persiguiendo al escurridizo gobernador.

El clima de festejo fue quebrantado y violentado por los gritos de la patrulla docente que megáfono en mano exigían la entrega de un tal Gutiérrez.

Los manifestantes fueron persuadidos por los familiares, que eran parte del acto, quienes los invitaron a retirarse del lugar.

Segundo error de ATEN cometido en menos de 48 horas.

Cuando las formas violentan y agreden al resto, la protesta comienza a sufrir críticas hasta en el propio universo de los docentes.

Es que los maestros no son lo que se vio en las escalinatas de la catedral y tampoco van contra los festejos de familias felices por cumplir su sueño de la casa propia. “Los maestros no son eso”, se disculpaba una maestra neuquina con predicamento en el oeste capitalino pero con “cero onda con la actual conducción”.

El escurridizo Omar Gutiérrez firmó el decreto de aumento salarial a los docentes e instruyó a sus ministros a que reorganicen lo que resta del calendario escolar. Movió, reaccionó. Tiró la pelota al campo de los sindicalistas de ATEN.

Los sindicalistas desde esta semana deberán debatir cómo sostener la huelga sin que caiga el nivel de adhesión.

Algunos pretenderán que las protestas no se personalicen y que no se cometan excesos como los protagonizados en la Catedral y durante el acto de entrega de viviendas.

Es la posición esgrimida por los moderados. Pero claro, hoy es tiempo de ortodoxos que se abren paso, entre todos, a voz en cuello exigiendo la rendición y entrega de un tal Gutiérrez.

Alejandro López

 

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