DÍA 3 DE JUICIO

Femicidio de Agustina: la Policía contaminó las pruebas

Criminalística no tenía suficiente cantidad de mamelucos para el personal que hizo los secuestros en el departamento de Parra.
miércoles, 8 de mayo de 2024 · 14:23

En el tercer día del juicio contra Pablo Parra, sus abogados defensores tomaron una postura mucho más tenaz a la hora de preguntarle a los peritos de la Policía sobre la recolección de las pruebas. Es que el hallazgo de un trozo de tela sobre un alambre, con su ADN, sirvió para acusarlo por el femicidio de Agustina Fernández.

El abogado Juan Manuel Coto anticipó en todo momento que no era su intención molestar a los familiares o amigos de joven estudiante de Medicina. Se mostró contemplativo al respetar el dolor por la muerte violenta de Agustina, sin embargo ante los policías que relevaron el departamento, fue mucho más incisivo.

Es que el trozo de tela, además del ADN del acusado, también tenía restos genéticos de una policía, la que secuestró la muestras encontrada sobre el alambre concertina del paredón que separaba el patio del departamento de Parra con la obra en construcción, por donde habría ingresado el atacante durante la tarde del 2 de julio de 2022.

El segundo testigo de la jornada fue Juan Raúl Rodríguez, quien confirmó que en el departamento no encontraron rastros de terceros. Hizo referencia a que la ropa de Agustina no se resguardó porque “estaba viva” y el personal médico que la atendió priorizó salvarla. Que luego le enviaron las zapatillas y la vestimenta que tenía puesta.

También confirmó que “no les resguardaron las manos”, por lo tanto tampoco se puede determinar con certeza si los rastros que tenía debajo de sus uñas corresponden al atacante, o a alguna de las personas que la atendieron desde que fue cargada en la ambulancia hasta que le tomaron la muestra, ya dentro de la UTI del hospital de Cipolletti.

El defensor intentó conocer como se realizó el procedimiento en el que se encontró el pedazo de tela. “Se juntó con guantes, en un sobre y que hubo testigos”, aseguró Rodríguez y también confirmó que los testigos de ese secuestro fueron “el dueño de la casa vecina y el propio Parra”.

El trozo de tela fue examinado y tenía ADN de dos personas, el de Parra y el de una policía que intervino en el procedimiento. El perito supuso que lo contaminó al manipular el sobre, porque la recolección de la muestra la hizo un experto en papiloscopía.

También encontraron rastros genéticos del personal policial en el cajón de la mesa de luz de Parra, donde supuestamente estaban los mil dólares que le robaron. Ante esta situación, el defensor consultó si hubo más pruebas contaminadas, a lo que el testigo contestó con un rotundo “no”.

El personal de Criminalística que actuó dentro del departamento debía trabajar con ropa adecuada para no dejar su impronta en ningún lugar, sin embargo Rodríguez reconoció que no tenían mamelucos blancos para todos y que una parte del personal llegó al lugar después de realizar tareas en otro homicidio.

 

RASTROS DE TELA AZUL EN LA ROPA DE AGUSTINA

Aunque se contaminó con el ADN de una policía que intervino en el procedimiento, el análisis del trozo de tela azul no sólo permitió detectar material genéticos de Parra, también sirvió para elaborar un informe del tipo de tejido que arrojó coincidencias con rastros microscópicos similares encontrados en la ropa que llevaba puesta Agustina al momento de ser atacada. La misma vestimenta que no se resguardó y que luego fue entregada por los médicos que la atendieron.

Esto le permitió a los investigadores relacionar al atacante con la víctima y luego, al confirmar que se trataba de una prenda de Parra, la conclución fue sencilla y eso fue determinante para ordenar la detención el 23 de diciembre de 2022, más de seis meses después del crimen de la estudiante.

Antes de retirarse de la sala, el perito Rodríguez explicó por qué detuvieron a un hombre como sospechoso pero que luego dejaron libre. El examen del médico policial indicó que tenía heridas en el cuello y una mano lastimada. Que tenía un bolso con un cuchillo y también tenía anillos en su poder.

La detención se hizo después de que se confeccionara el identikit, pero como no tenía tatuajes en la cara, como lo habían descripto los vecinos, se lo descartó como sospechoso. Como aclaración vale que Parra tampoco tiene tatuajes en la cara.

 

 

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