PANDEMIA

Murió un niño de 5 años: había ingerido dióxido de cloro

Ocurrió en Plottier: el hecho se registró en el hospital de esa ciudad neuquina.
sábado, 15 de agosto de 2020 · 16:27

Un niño de cinco años murió, según las primeras informaciones confirmadas por fuentes hospitalarias, por ingerir dióxido de cloro. Fue este sábado, y el trágico hecho se registró en el hospital de Plottier.

A ese centro asistencial acudió una pareja con su hijo de cinco años, intoxicado. Según habrían afirmado los padres, al chico se le habría dado de beber dióxido de cloro, ante algunos síntomas coincidentes con el coronavirus. Tras el deceso del niño, se dispuso hacer la autopsia para confirmar las causas de la muerte. El ministerio de Salud, confirmó, más tarde, que el pequeño había ingerido dióxido de cloro.

El nene fue ingresado sin signos vitales, a la 0,20 de hoy. Se le practicaron maniobras reanimatorias, pero no reaccionó.

"En el interrogatorio surge la ingesta de dióxido de cloro", trascendió de una fuente consultada.  La muerte fue calificada como "dudosa". Intervendrá, por tanto, la Justicia. Investiga el hecho la fiscal Sandra Ruixo.

El tema preocupa a las autoridades sanitarias. Hace unos días, hubo otro niño, en este caso de cuatro años, que fue internado en el hospital Castro Rendón, por haber bebido lavandina. 

El dióxido de cloro, según recomendó la ANMAT recientemente, no debe ser utilizado en la ingesta. El órgano de salud del gobierno argentino publicó lo siguiente:

Debido a la circulación de información en redes sociales y medios digitales relacionados a la utilización de dióxido de cloro para el tratamiento de COVID-19 u otras enfermedades, se recuerda que el producto mencionado no cuenta con estudios que demuestren su eficacia y no posee autorización alguna por parte de este organismo para su comercialización y uso.

En base al informe de este año del Organización Panamericana de la Salud (OPS), resulta necesario destacar que la ingesta de dióxido de cloro y el clorito de sodio reaccionan rápidamente en los tejidos humanos y si se ingieren, pueden causar irritación en el esófago y estómago, dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea e intoxicaciones severas, entre otras complicaciones que pueden incluir graves trastornos hematológicos, cardiovasculares y renales.

Además, la inhalación puede generar edema pulmonar, broncoespasmos, neumonitis química y edema de glotis, entre otras complicaciones respiratorias como bronquitis crónica y erosiones dentales, así como complicaciones en otros órganos del cuerpo.

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