Kim Gómez tenía siete años y fue masacrada cruelmente por otros dos chicos, uno de 14 y otro de 17. El caso sugirió inmediatamente, por su gran repercusión, que volvería al ruedo del debate político el tema de la edad de imputabilidad, que hoy protege legalmente a los menores de 18 años. Así fue: en el Congreso, los diputados cercanos al oficialismo de Javier Milei encaran nuevamente una ofensiva, que se traducirá en la convocatoria, en los próximos días, a un plenario en la comisión de Legislación Penal, con la consigna que encuentren camino al tratamiento en el recinto los 12 proyectos existentes para bajar la edad de imputabilidad, hecho que podría redundar en que los chicos de 14 años puedan ser juzgados como adultos.
La diputada Laura Rodríguez Machado, que preside la comisión de Legislación Penal en la Cámara, confirmó que la próxima semana convocará a un nuevo plenario para discutir la baja en la edad de imputabilidad, en el contexto de un nuevo Régimen Penal Juvenil. “Leyes de reincidencia, reiterancia y antimafia terminan con la puerta giratoria en el sistema judicial y aseguran que los delincuentes no queden impunes. Es fundamental bajar la edad de imputabilidad para que aquellos que cometen crímenes graves, independientemente de su edad, enfrenten las consecuencias de sus actos”, aseguró.
El tema tiene profunda repercusión en Neuquén, provincia en la que hasta ahora ha prevalecido la aplicación de la Ley 2.302 que protege a los niños, hasta los 18 años. Esta Ley, aprobada en 1999, es la que posibilitó, por ejemplo, que no fueran presos los menores de edad que asesinaron al periodista Juan Caliani, el año pasado. Más allá de este hecho, su presencia ha sido en lo que va de este siglo el guion inapelable de las políticas que el Estado aplicó, con justicia o sin ella, para el complejo abordaje de los problemas sociales que afectan el desarrollo de niños y adolescentes en una sociedad en la que la Educación se ha deteriorado gravemente.
En un año electoral como el presente, la incorporación en la agenda del tema seguridad puede ser determinante. El presidente Javier Milei le dedicó un párrafo importante en su discurso de inauguración de sesiones, el sábado: “Necesitamos que quienes cometen delitos como adultos, paguen como adultos”, sostuvo. La cuestión volverá a dividir aguas, bajo tensión competitiva, pues las urnas son el gran objetivo.
Es, objetivamente, una revisión necesaria, en la que la mayoría ciudadana debe tener la oportunidad de hacer valer su poder de decisión.