EMPRENDER

Un emprendimiento sin TACC que nació de “amamachar”

Tres mujeres de Bariloche llevan adelante el desafío que plantea la alimentación libre de gluten para niños. Hoy es una fuente de trabajo para ellas.
martes, 9 de abril de 2024 · 18:00

Esta historia comienza en 2016, en un espacio educativo, en una casa cultural llamada Casa Cultural Cucu, en Bariloche, donde se atendían a niños y familias. Uno de los niños que asistía a la casa, desarrolló una alergia alimentaria, entonces un grupo de mamás que colaboraba con este espacio cultural, comenzó a explorar recetas sin gluten.

“En un principio vendíamos unos bolsones de verdura del mercado municipal o porciones de lasaña; hacíamos cosas. Cuando empezamos con los alfajores, aparece la alergia al gluten de Pedro. Así que empezamos a hacer productos libres de gluten” cuenta Rocío Leuthold, una de las creadoras y socia del emprendimiento junto con Catalina Ramella y Bárbara Anguita.

Un emprendimiento sin tacc que nació de “amamachar”
La fábrica que está ubicada en el kilómetro 13 de la avenida Bustillo de Bariloche.

Y así surgió la inspiración y nació Mamacha, este emprendimiento de Bariloche que hoy ofrece una propuesta de cuidados alimenticios que superó muchas barreras hasta llegar a ser una marca certificada con el sello “sin gluten” y llegada a todo el país.

Definitivamente su especialidad son los alfajores que, después de ocho años de trabajo conjunto, lograron obtener el Registro Nacional de Establecimientos y la certificación "libre de gluten". Esto les permite producir y comercializar a nivel nacional todo lo que elaboran en la fábrica que está ubicada en el kilómetro 13 de la avenida Bustillo de Bariloche, abierta al público para visitas y ventas directas.

Un emprendimiento sin tacc que nació de “amamachar”
Lograron obtener el Registro Nacional de Establecimientos y la certificación "libre de gluten".

Revolución Mamacha

El nombre surgió naturalmente, pues Mamacha “tiene que ver con el maternar, el estar ahí; es el criando de las mamachas, de mamá, de mamachear”, explica Rocío. “Es la vida misma. Mamacha somos nosotras, es la manera que encontramos de vincularnos como seres humanos, como madres, padres, entre personas, con la economía”, reconoce.

Cuando a alguna de estas mujeres que emprenden al borde de la Cordillera le preguntan “¿Cómo andás?”, “acá, mamacheando” es la respuesta. “Curtiendo a los hijos, laburando, metiéndole, abrazando, dándome el tiempo, la necesidad, la espera”, enumera Rocío.

“Te diría que es una forma de encarar la vida. Es esta hermandad que nos encontró, esta amistad que lleva más de 10 años. Como amigas de ese espacio, donde éramos 11 madres, pasaron un montón de cosas. Y bueno, también el volver a hacerse amigos después de la maternidad es un montón, ¿no? La maternidad transforma las amistades y te encuentra con otra gente también. Y así fue esto. Con Mamacha nos encontramos todas a partir de eso, de los críos”, reflexiona Rocío.

Un emprendimiento sin tacc que nació de “amamachar”
Ellas son las creadoras de Mamacha en Bariloche, Rocío Leuthold, Catalina Ramella y Bárbara Anguita.

Para todos los gustos

Emprender no es tarea fácil, tampoco lo es hacerlo desde la Patagonia. Pero, como dice el refrán, "la necesidad es la madre de la invención". Y estas mujeres, tomaron el desafío de comenzar a elaborar alimentos sin gluten, a prueba y error, con recetas prestadas y propias, y la minuciosidad que ello implica.

El primer producto que sacó Mamacha como emprendimiento fue un alfajor negro de algarroba. Hoy elaboran alfajores de algarroba rellenos con dulce de leche, bañados en chocolate blanco y en negro semi amargo; alfajores con masa de cacao rellenos con dulce de frutos rojos, bañados en chocolate blanco y negro; alfajores de maicena; conitos rellenos “con mucho dulce de leche”, bañados en chocolate blanco y en chocolate negro; trufas a base de masa de algarroba con dulce de leche, dulce de frutos rojos bañados en chocolate negro con hilitos de chocolate blanco.

La Patagonia suele tener sus sabores distintivos y quienes saben aprovecharlos, no le erran. Es así que los frutos rojos propios del lugar también se cuelan entre los sabores de los alfajores; o el membrillo cosechado en la Comarca, que es la base principal de las pastafrolas. Sí, un manjar.

Un emprendimiento sin tacc que nació de “amamachar”
Leyenda

De la fábrica, también salen panificados libres de gluten, que pertenecen a la línea salada y vienen en un empaque adecuado para evitar la contaminación. “Todos los salados son veganos y salen freezados. Tenemos pan de figazza, pan de hamburguesa, pizzetas (del tamaño de la palma de la mano y unas XL). Los panificados pueden venir de manera individual, para la venta en comercios, en dietéticas, vienen todos en bolsas cerradas con la idea de reutilizar el empaque. Y también vienen en paquetes de a 10 como para el consumo por mayor, ya sea para la casa o para locales que lo utilizan”, detalla Rocío.

Y agrega: “también tenemos pizzetas de muzzarela, roquefort o napolitana, que vienen preparadas y listas para meter al horno, en una bolsa apta para horno. Entonces, eso le resuelve la cena a una persona en su casa, o también a un restaurante o un hotel, por ejemplo. Así, tiene la posibilidad de brindarle un alimento libre de gluten y libre de contaminación, ya que está elaborado en nuestra fábrica”.

Y habrá más por probar, porque Rocío también adelanta que se vienen cosas nuevas como, por ejemplo, un dulce de mosqueta.

Un emprendimiento sin tacc que nació de “amamachar”
Rocío también adelanta que se vienen cosas nuevas como, por ejemplo, un dulce de mosqueta.

 

Libres de gluten, oficial 

“Vendimos nuestro producto sin gluten sin poder decir que era sin gluten durante seis años”, cuenta Rocío. Hasta que, en marzo, recibieron una muy buena noticia: desde Registros Nacionales de los Productos Alimenticios les otorgaron la certificación para nuevos productos y el sello “sin gluten”. Esto representó un paso importante para ingresar a un mercado más amplio y competitivo. 

“Venimos de sostener Mamacha durante ocho años en el ejido Municipal de Bariloche y se nos abrió un gran portal. Es lo que estábamos esperando y haciendo”, celebra no sin perder de vista lo que se viene.

 

Un emprendimiento sin tacc que nació de “amamachar”
Estas Mamacha están listas para encontrar nuevos destinos, nuevos sabores y nuevos mercados.

Ahora, el próximo paso para Mamacha es afianzar nuevos clientes, nuevos territorios, encontrar el lugar, las formas, los clientes. “Estamos con un montón de experiencia y camino recorrido, pero bueno, de pronto es todo nuevo, es como cuando tenés un segundo hijo. Todo lo que aprendiste con el primero re funcionó y en el segundo no funciona lo mismo. No se duerme de la misma manera, no le gustan las mismas cosas, no tiene las mismas manías. Estamos encontrándole  la vuelta a esta nueva etapa, a este nuevo ciclo, a esta nueva forma que logramos darle”.

Mientras cuenta esta historia, Rocío pispea qué hace su hija y, como buena mamacha multitasking, al mismo tiempo concluye: “realizamos todo el trabajo a conciencia, estamos atentas a la impecabilidad. Hay mucho laburo detrás en la forma, la estructura y el orden que le damos; y en lo correctas y estrictas que somos para mantener todo sin TACC, 100% y tener un producto de calidad”.

 

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