Historias Vivas

¿Imaginaste tener una planta carnívora de mascota?

“Veo inconcebible mi vida sin las carnivoras”, asegura el biólogo Federico Parrilli que vive en Puerto Madryn y dedica su vida a investigar, cultivar y dejarse emocionar por las plantas carnívoras.
viernes, 23 de octubre de 2020 · 07:19

Lo llamamos y, entre risas, nos contó que su hobbie nació de un “regalo fallido”, que tiene miles, que casi se pone a llorar cuando descubrió una planta carnívora inesperada en Tierra del Fuego y que le “mueve el alma viajar por Argentina buscándolas”.

Hoy les compartimos una charla que fluyó hermosamente con uno de esos patagónicos (por adopción) que le ponen el cuerpo a una verdadera historia viva.

¿Cómo empezó tu camino en este tema? 
Me acerqué porque le quería regalar algo a mi viejo, hace unos años. Le compré una planta carnívora y me la quedé (se ríe con ganas). Así empezó mi hobbie, de un regalo fallido.

 

Creo que venimos programados para mirar todo lo de afuera -la sabana africana, el desierto de Australia...- y tenemos un país de la hostia, con un montón de cosas.

 

¿Cómo se te ocurrió regalarle una planta carnívora?
Porque el gordo me inculcó el amor por la naturaleza desde chiquito y quería regalarle una planta rara. Y una amiga me preguntó: ¿Por qué no le regalás una carnívora? Así que, en definitiva, yo quería agasajarlo y terminé con un nuevo estilo de vida (se ríe). Otra vez, el gordo y las plantas.

¿La tenés todavía?
No, es raro hacer un seguimiento a estas plantas porque en la medida en que van creciendo, se van dividiendo. Entonces, no sé si justo me quedó esa. Probablemente sus bisnietas están en  mi colección hoy. Pero justo ése ejemplar seguramente murió. 

Pinguicula australandina en Río Negro.

¿Cuántas tenés?
En plantas, creo que miles. Fácil. Hago mis propias cruzas y tengo 200 especies, entre híbridos y puras.  

¿Qué es lo que más te atrapa de estas plantas?
Son hermosas, que atrapen bichos está buenísimo. Es la capacidad de obtener nutrientes cuando el medio no se los da. No es que funcione así lineal, pero las carnívoras tuvieron ventajas en la evolución por poder atrapar bichos. Las cultivo desde hace 13 años y ya veo inconcebible mi vida sin ellas. 

Creo que venimos programados para mirar todo lo de afuera -la sabana africana, el desierto de Australia...- y tenemos un país de la hostia, con un montón de cosas. Cuando empezás a prestar atención te vas dando cuenta de lo nativo, de las especies originarias. Hace unos 8 años me pregunté: ¿Qué onda las plantas carnívoras de Argentina?

 

Drosera uniflora cazando en Chubut: ¡Un hermoso registro de como capturan hasta mariposas!

 

Hoy por hoy, si me das a elegir entre vivir para investigar las plantas carnívoras argentinas y cultivar las exóticas, me quedo con las nuestras. Trato de hacer ambas cosas, cultivo mis ornamentales, especies de todo el mundo. Hago cruzas, son plantas más grandes y atrapan bichos más grosos también. Pero lo que más me mueve el alma es viajar por Argentina buscándolas y enseñar lo que voy aprendiendo de ellas con los locales.

Has viajado buscando carnívoras por varios lugares del mundo. Contame una anécdota que no creas que puedas olvidar...
No quiero sonar cliché pero todas fueron un flash. En general, no fueron cosas olvidables (de nuevo se ríe con muchas ganas). Te cuento cómo encontré una de las primeras. Estaba en la facultad y una amiga me contó que se iba a Tierra del Fuego con una amiga y le pedí que se saque una foto al lado de una planta carnívora nativa con un cartelito que dijera: “Para Fede”. Mi amiga me miró con cara de “¿a este flaco qué le pasa?”. Después le dije: “¿Puedo ir a Tierra del Fuego con ustedes?”. Fue mi primer viaje en busca de una carnívora. Apareció esa especie hermosa, y en ese viaje, camino a Laguna Esmeralda, encontré otra especie (lo dice con el entusiasmo de quien recuerda haber encontrado un tesoro escondido por años). No había concebido la posibilidad de encontrar esa especie en ese lugar. Me puse a llorar de la emoción, apareció al lado de mi dedo, cuando estaba recolectando frutos silvestres del bosque. Fue hermoso. 

 

Lo que más me mueve el alma es viajar por Argentina buscándolas y enseñar lo que voy aprendiendo de ellas con los locales.

 

Evidentemente tenías el tema muy estudiado para identificarla…
Si, había visto fotos, fui aprendiendo un montón gracias a muchas personas. Otra historia linda fue en Corrientes. Había ido con amigos y había una planta que era un poco distinta a las fotos e imágenes que había visto. En ese momento estaba cursando Botánica y fui con un fragmento de esta planta a mi profe y le dije “encontré una especie nueva, le voy a poner mi nombre”. Me acuerdo que me bajó de un hondazo, con mucho respeto y empatía. Me explicó que, dependiendo de la calidad del agua, la planta podía ser de una manera u otra. Era tanta la emoción… y así se aprende. 

Contame de las plantas que hay en la Argentina y en la Patagonia
Tenemos 20 especies conocidas en nuestro país, 3 de ellas sólo están en la Patagonia. Son muy chiquitas y se concentran en el bosque andino. Son condiciones muy adversas para plantitas que en el imaginario colectivo son tropicales.  Al ser tan chiquitas se les facilita la supervivencia. 

 

 Buscando (¡y encontrando!) plantas carnívoras en Ecuador.

 

Una tiene como pelitos pegajosos que, en verdad, son las glándulas por donde atrapa y digiere a sus presas. Está en Tierra del Fuego, Chubut y probablemente Santa Cruz. Tiene una florcita muy chiquita blanca. Fijate la cantidad de tiempo que pasa esa cosita hermosa bajo la nieve. 

Después hay otra en Neuquén, Río Negro y Santa Cruz que se llama Pinguicula australandina y también es una  locura porque pasa mucho tiempo bajo nieve. A medida que se va derritiendo, entra en actividad y empieza a morfar bichos. Tiene una flor bastante linda y le dicen “rosa del pantano”. Es una de las pocas carnívoras de Argentina que tiene un nombre vulgar, un apodo. 

 

Tenemos 20 especies conocidas en nuestro país, 3 de ellas sólo están en la Patagonia. Son muy chiquitas y se concentran en el bosque andino. Son condiciones muy adversas para plantitas que en el imaginario colectivo son tropicales.  Al ser tan chiquitas se les facilita la supervivencia.

 

Y después hay otra Pinguicula que se llama Pinguicula antarctica, fué encontrada en Tierra del Fuego, Santa Cruz y hace poquito en Río Negro. 

Nuestras nativas de Patagonia comen pequeños insectos, pero encontramos unas muy interesantes ¡comiendo mariposas entre varias plantas!

Hay algunas del sudeste asiático que pueden comer hasta ranas, y en Estados Unidos hay especies que comen salamandras. En Corrientes hay una especie que puede comer alevinos y hasta renacuajos, la Utricularia poconensis.

 

Drosera uniflora en Chubut.

Se adaptan a distintas condiciones… 
En la Patagonia se van distribuyendo en distintos ambientes, en turberas y en las pasturas de altura. Cada una tiene las adaptaciones para su hábitat. Si tratas de cultivar la de Tierra del Fuego en Misiones, es probable que la planta desaparezca en el primer verano. Y, viceversa, es probable que desaparezca la primera noche con frío. Cuando las cultivas, tratas de imitar las condiciones de su hábitat. O sea, están adaptadas a donde se distribuyen naturalmente. Pero tienen una distribución tan zarpada que pueden darse adaptaciones muy distintas.

¿Hay alguna planta que te haya impactado especialmente, que sea tu favorita?
Al principio les ponía nombres, pero me los voy a reservar (y se ríe una vez más). Ahora vivo en Puerto Madryn y estoy criando mis nuevos híbridos y una de ellas -que está en Buenos Aires- sí tiene nombre. El invernadero con mis plantas añosas está en la casa de mis viejos en Buenos Aires. Está con riego automático y cuando hay que hacer alguna polinización o algo así, le pido a mi hermanita Sofi que lo haga. La piba dice que no, pero tiene una cancha con las carnívoras… El primer híbrido que logré así le puse Nepenthes "Babau”, que es el apodo de mi hermana.  Y esa es la única carnívora que hoy tengo con nombre, cual mascota. Pero dentro del cultivo, hay ciertas cruzas que voy apodando para cuando las intercambie o venda se mantenga el conocimiento y la historia de cómo se logró esa planta. Como la Sarracenia "Gran Gandolfia".

 

"Babau" es como le digo a mi hermana Sofi, ella es quien hizo este fascinante híbrido entre Nepenthes de altura.

¿Qué consejos le das a quienes quieran comenzar a tener plantas carnívoras en sus casas?
Primero que lean mucho, bueno con 10 minutos de googlear alcanza para empezar, pero que se informen. No esperen a tener la planta para buscar información, pero atención porque en Internet hay un montón de babosadas. Hay consejos como “ponela en la heladera” o “regala desde arriba” y son para personas que viven en los trópicos pero acá no hace falta, con la fresca que tenemos en invierno, imaginate. Hay que informarse de fuentes confiables. También podría decir que hagan mis cursos sobre plantas carnívoras y así aprenden. La verdad es que doy cursos desde hace 10 años y con la virtualidad de las cosas de estos días hizo que me animara a avanzar y dar cursos rentados, lo cual me permite seguir investigando sobre nuestras carnívoras nativas. Ah, y falta poco para que termine el libro, ¡Plantas Carnívoras de Argentina!

 

Este biólogo, que desde Madryn estudia sin parar, no concibe su vida sin estas plantas tan particulares como alucinantes. Es apasionante escucharlo hablar de ellas y reírse con tantas ganas cuando cuenta sus vivencias. Su entusiasmo es tan contagioso que nos quedamos con ganas de saber más. Por eso, si te pasó lo mismo, podés entrar en @carnivorasargentinas (Instagram) y sambullirte sin salvavidas en el mundo de las plantas carnívoras sin moverte de tu casa.  

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