Solidaridad

“Hacemos visible lo invisible”

El argentino, en los peores momentos, siempre se destaca por salir a ayudar. Campañas, colectas, donaciones, todo empuja hacia la hermandad. Y en este rincón del mundo, donde las necesidades, muchas veces, son extremas, Red Solidaria Bariloche viene a tender un puente de conexión entre los seres humanos.
miércoles, 24 de junio de 2020 · 16:24

Por Cecilila Russo
Desde San Carlos de Bariloche

Una señora necesitaba un remedio. A otra, la gata había parido gatitos y necesitaba sacárselos de encima porque no podía darles de comer. Otro necesita un colchón. Cachito corre todo el día, de una punta de Bariloche a la otra, como dice él, “tendiendo puentes”. “Hemos salido a las 12 de la noche a tratar de ayudar a una mamá con tres hijos que vivía en una carpa adentro de una choza”, cuenta. Y es que la solidaridad no sabe de horarios, ni feriados, ni descanso. Solo sabe de dar.

José Lepio, o Cachito como lo conocen todos, es NyC de Bariloche: nacido y criado en el barrio El Mallín. Desde el 2011, colabora en Red Solidaria a nivel local y es el referente cuando “hay que dar una mano”.

 

Cajas solidarias para la cuarentena. Red Solidaria Bariloche

 

La fuerza de un volcán

Como un “puente solidario”, Juan Carr creó la Red Solidaria en Buenos Aires en 1995. En Bariloche, desembarcó hace 20 años de la mano de Inés Ongay, “que es la psicóloga, la mamá de todos, la que contiene” describe Cachito.

En sus inicios, el trabajo era asistir a los parajes de la línea sur, colaborando con comida para los animales durante las nevadas: “se ponía en marcha y se acompañaba en esos momentos tan difíciles de esa zona”, recuerda.

 

Pero no fue hasta 2011 cuando Red Solidaria Bariloche tomó verdadera visibilidad: con la explosión del volcán Puyehue las calles de la ciudad se llenaron de una capa de ceniza que imposibilitaba todo. Entonces, más de mil vecinos se organizaron y se concentraron en el Centro Cívico a encarar la limpieza de las cenizas volcánicas.

“Fue algo increíble. Bajo la bandera de Red Solidaria, se hizo la limpieza de la ciudad”, expresa Lepio y explica que fue en ese momento cuando decide unirse a la Organización.

 

Durante la Fiesta de la cerveza artesanal 2020 se juntaron más de 5.000 kgs. de alimentos no perecederos para comedores.

 

“Hacemos visibles cosas que no se ven”

“Siempre me gustó lo social, estar del lado de la gente”, cuenta Cachito, quien destina al menos cuatro horas diarias al trabajo solidario.

Y recuerda que cuando empezó “vi que había muchos puntos que necesitaban más fuerza. Si yo te pregunto en Bariloche cuántos merenderos hay, me vas a decir los cinco de siempre y no se sabe que atrás hay 25 más. Lo que nosotros hacemos es que los otros que quedaron pivoteando, tengan las mismas llegadas que los demás”.

Con este ejemplo, el Barilochense introduce que lo que hacen con Red Solidaria es tender puentes, redes, “hacemos acciones para transformar un poco la realidad de la gente. Una persona le tiene que dar algo a otra, los conectamos y que se ocupen ellos. No queremos hacer donaciones porque sí, ni asistencialismo”.

 

En 2011 más de mil barilochenses juntaron las cenizas del volcán Peyehue.

 

Sin embargo, las acciones solidarias en la pandemia están muy fuertes y la crisis ha llevado al desborde: “se está trabajando mucho, hay muchísimo para hacer. Nosotros no queremos hacer asistencialismo, pero hoy lo tenemos que hacer”, enfatiza.

Y recalca: “En este contexto de pandemia, ayudamos a que a cada familia que lo necesita le llegue el módulo de comida y puedan comer juntos. No queremos que alguien tenga el poder de la cuchara y decida quién puede o no comer. Eso es muy fuerte. Hace mucho tiempo venimos trabajando contra eso, aunque ahora vemos que se desbordó”.

 

Guiso solidario para los bomberos voluntarios. Red Solidaria Bariloche.

 

Y en medio de tanto revuelo, para un momento, recuerda y se emociona: Desde Red Solidaria, junto con varias panaderías, colaboran llevando la merienda a hoteles, para quienes se quedaron varados o están en aislamiento en Bariloche. “Cuando fuimos la primera vez, entendimos que la gente estaba asustada y necesitaba un mimo. Nos organizamos y les llevamos algo rico para comer, un detalle. Cuando salí de ahí me emocioné mucho, todavía hoy se me caen las lágrimas, de hasta donde se puede llegar”.

El diario íntimo de dar

A diferencia de otras instituciones, los voluntarios de la Red Solidaria Bariloche no se reúnen semanal ni mensualmente: los convoca la necesidad.

De todo su trabajo, del transcurso de todo ese tiempo, Cachito tiene una anécdota que añorará para siempre: “Un nene en Jacobacci no podía salir a la calle porque tenía problemas respiratorios, estaba conectado con oxígeno y ni siquiera podía ir a hacerse los controles porque no tenía mochila que le diera independencia. El nene se llama Joaquín. Lo publicamos en Red Solidaria y nos llovieron respiradores: ¡75 de todo el país! Eso fue grandioso”.

Otra historia con la que Cachito sabe que lagrimea, es con la de Carlos y su hija: Pía es una bebé prematura que nació hace pocos días en San Carlos de Bariloche. Alice, su mamá, vecina de El Bolsón, falleció en el parto. Carlos, el papá de la bebé vivió toda esta tragedia desde la Comarca y no podía acercarse hasta Bariloche. Él es un trabajador independiente de escasos recursos.

“Enseguida nos organizamos y se consiguió que alguien lo trajera hasta donde estaba internada su hija. Obtuvimos un lugar para que se quedara, lo asistimos junto con la Municipalidad y logramos una tarjeta SUBE con crédito para que se pudiera mover. Lo pusimos en contacto para que haga unas changuitas y se gane unos Pesos. Ahora está esperando que la nena salga del Hospital. Con todo esto, y en el Día del Padre nos manda una foto con su bebé para compartirnos ese momento”, narra Lepio y se siente la emoción en cada palabra.

Una Red Solidaria que envuelve y sostiene

“Yo nací y me crié en Bariloche. Amo mi ciudad. Mi familia me acompaña en todo esto y eso es súper importante. Siento que hay muchísima gente que nos responde. Siempre, todo se soluciona”, es el motor que mueve a Lepio y a esta Red.

“Yo no me puedo ir a dormir si vos me dijiste que te falta leche para comer” remata.

Y para cerrar, Cachito, después de haber estado todo el día “tendiendo puentes”, junto a un equipo de 50 voluntarios, cuenta que lo mejor de la solidaridad “son las personas que acompañan” y que “con todo esto de la pandemia, siento que todos se quieren involucrar. La gente nos demuestra que siempre está atenta a lo que necesita el otro”.  

Campaña para los inundados de La Plata (Buenos Aires) en 2013. Red Solidaria Bariloche

 

 

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