Musiquita

Entre canciones, Entrecerros

Amigos, músicos y patagónicos. Entrecerros es el conjunto de música infantil cordillerana que, desde Esquel, le pone ritmo y color a las historias que suceden entre el mar, la estepa y la cordillera.
jueves, 4 de junio de 2020 · 13:54

Por Cecilia Russo, atrapada por la vida en Patagonia, escribe desde desde Bariloche. 

Cerca de 50 canciones propias, cuatro discos, 10 años de trayectoria, cientos de presentaciones en localidades de toda la región, son algunos de los números de Entrecerros, un grupo que se define a través de la música infantil cordillerana.

“Lo que dicen las letras, tiene que ver con la Patagonia, con lo que pasa acá. Y, por otro lado, tratamos de trabajar con algunos ritmos folclóricos, como la cueca, el chamamé, las polcas, la milonga, también grabamos un loncomeo. En la poesía y en la música, se refleja la Cordillera y los ritmos que son muy comunes en esta zona”, cuenta Andrés Massip, quien se encarga de componer la letra y la música de casi todo el repertorio de Entrecerros y que, además, es profesor de Matemáticas.

Este grupo nació a principios del 2010, de la mano de tres vecinos de Esquel: “teníamos una amistad y en su momento decidimos conformar un grupo de música folclórica dirigida a los niños, con la característica de que las letras sean propias”, recuerda Andrés.

“Lo que hacemos nosotros, no se puede pensar fuera de lo que es la vida en la Región (Patagonia); no tiene sentido en otro lugar”, dice Andrés.

Y destaca: “En estos 10 años hemos podido hacer, en Esquel, algo muy gratificante: hemos grabado cuatro discos con canciones originales; todas son nuestras, con excepción de una que pertenece a una nena de una escuela primaria, que nos había acercado una letra y nos encantó para hacerla canción”.

Pero, además, Andrés cuenta que, lo particular de Entrecerros es que “logramos mantenernos en actividad de forma permanente, porque en general los conjuntos se arman para el verano, para participar en algún festival. Nosotros hemos podido mantenernos en actividad y tocar todo el año”.

Amistad, arriba y abajo del escenario

“No somos músicos profesionales”, se adelanta a decir Andrés que forma este grupo junto a Horacio Claverie, quien es jubilado, con formación en Ingeniería forestal; Claudia Ermili, maestra jardinera, también retirada; y Lautaro Calfunao, un muchacho de 18 años que acaba de terminar la secundaria, con la particularidad de que, cuando era un niño, participó en la grabación del primer disco con su voz.

La historia de Entrecerros se mueve entre amistad, familia y algo de pueblo, “con todo lo que el término implica, tanto el lugar geográfico como su gente”, señala Andrés.

“Somos amigos, nos conocimos en Esquel. Y creo que esa amistad es lo que ha hecho que Entrecerros tenga 10 años de historia. En la Patagonia es muy difícil sostener un trabajo del tipo cultural porque la retribución económica es muy poca o nula. Entonces se puede sostener, en este caso, en base a una convicción, pero también gracias a una relación muy buena entre las personas”, insiste.

Canciones de la Cordillera

Sus letras tratan de la vida de pueblo, “desde las personas que encontramos en este lugar hasta la geografía que nosotros habitamos, con todas las cosas hermosas que uno puede encontrar en esta zona. El hilo de las canciones es intentar reflejar la vida de pueblo patagónico”, relata el músico.

Comenta que “algunas (canciones) se refieren a temas del entorno natural; otras a cuestiones que suceden aquí, como el ´No a la mina en Esquel´, que reflejan de forma poética el reclamo de un pueblo; cosas que puede vivir un niño. Tenemos un montón de canciones que apelan al absurdo y a reflejar situaciones cómicas”.

Una musiquita que mueve y mueve

A la hora de explicar lo que pasa en sus presentaciones, Andrés no duda en sugerir que “la variedad de instrumentos que podemos poner en el escenario, llama mucho la atención siempre”.

Una gran variedad de instrumentos de viento, de cuerdas y de percusión se ponen en juego en el escenario “y eso tiene que ver con la variedad de ritmos que tocamos”.

En las presentaciones de Entrecerros los chicos y las familias son partícipes activos, “nunca ponemos el escenario separado del público y, casi siempre, los chicos vienen y se ponen a cantar con nosotros.”

“Pasa que los chicos crecen y dejan de venir a vernos, pero también sucede que, por ejemplo, en la escuela secundaria donde yo trabajo, vienen estudiantes, adolescentes, y me cuentan que nos fueron a ver cuando eran más chiquitos o que nos escuchan con sus hermanos”, manifiesta Andrés.

Dale Play 

No sólo se pueden descargar las canciones desde Google Drive, también se pueden ver en YouTube los videos de algunas canciones, hechas por partes y cada uno en su casa. “Fue una experiencia muy linda para poder hacer las presentaciones, pero desde nuestros hogares”. 

Entrecerros; entre canciones

Entre los cerros, las flores, los arroyos, los vientos, los animales grandes y chiquitos, la vida, los niños y el pueblo. Entrecerros es Patagonia y folclore: “La música nuestra tiene un correlato con lo que es la música argentina, tocamos casi todos los ritmos folklóricos que existen en el país pero lo que hacemos nosotros, no se puede pensar fuera de lo que es la vida en la Región; no tiene sentido en otro lugar”, cierra Andrés.

Facebook: Entrecerros

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