Perros y gatos del barrio Z1 están siendo víctimas desde hace un año, de personas que los atacan, los mutilan y los matan. Muchos son mascotas de familias que los dejan salir a la calle, pero muchos otros son callejeros abandonados.
No se sabe ni hay sospecha de quiénes pueden ser los agresores, si bien hay vecinos que no son amantes de los animales no creen quienes denuncian, que sean capaces de semejante crueldad. Los animales aparecen con sus patas atadas con alambre, muertos en el microbasural que se formó en el barrio.
El fin de semana pasado, Alejandra difundió en redes sociales como su perra y la de una vecina fueron atacadas durante la madrugada del domingo, una tenía un corte en su lomo, y la otra cortes en la zona anal.
Alejandra pidió ayuda a proteccionistas y abordó el tema con la presidenta de la comisión vecinal del barrio, Ana Queupán, pero afirma sobre esta última que “no le da importancia al tema de los animales, están más enfocados en su carrera política que en las problemáticas sociales del barrio”.
Por el momento no hay una denuncia concreta en la fiscalía que permita iniciar una investigación y dar con la persona o las personas violentas, que además con semejante conducta son un peligro también para la sociedad. Se pide que quienes hayan pasado por esta situación informen lo sucedido y se junten para poder denunciar formalmente.
Quien quiera ayudar a Alejandra, ella tiene unos 15 perros rescatados, varios de ellos en adopción, se pueden comunicar al 299 5504530 o en su red social