Mucho antes de convertirse en el representante de una de las mayores figuras del fútbol mundial, Jorge Messi debió enfrentar al Barcelona para defender el futuro de su hijo. En el año 2000, cuando Lionel tenía apenas 13 años, escribió una desesperada carta a Joan Gaspart para denunciar que la institución no estaba cumpliendo los acuerdos establecidos.
El club catalán se había comprometido a cubrir el tratamiento hormonal que necesitaba el juvenil y también debía garantizar una vivienda, un ingreso económico y un trabajo para su padre. Sin embargo, el paso de los meses dejó a la familia en una situación límite. “La situación de mi familia es gravísima”, advirtió Jorge Messi en el inicio del documento.
La falta de respuestas quedó expuesta en otro fragmento de la carta: “He hecho todas las previsiones económicas para sustentarnos hasta el corriente mes, en el que debían ponerse en vigencia definitiva los acuerdos firmados y hoy me encuentro sin previsiones de nuevos cobros y sin un interlocutor que me informe sobre cuáles serán las acciones a seguir”.
Aquella incertidumbre terminó dividiendo temporalmente a la familia. Celia Cuccittini regresó a la Argentina con Rodrigo, Matías y María Sol porque no habían logrado adaptarse a España, mientras Jorge Messi permaneció en Barcelona junto a Lionel. El objetivo era sostener la oportunidad deportiva y conseguir que el joven pudiera continuar con su tratamiento.
Su acompañamiento no se limitó a los reclamos económicos. Conocedor del fútbol por su pasado como mediocampista en las inferiores de Newell’s, también aconsejó a Leo para que mostrara sus principales virtudes en La Masía. “Vos hacé lo que sabés: agarrá la pelota y andá directo al arco. Mostrate como sos”, le indicó cuando el físico del adolescente todavía despertaba dudas.
Con el crecimiento deportivo de Lionel, Jorge Messi dejó atrás su trabajo como empleado metalúrgico en Acindar y aprendió a desempeñarse como representante. En esa primera etapa también recibió ayuda externa. Humberto Grondona reveló: “Mi padre lo ayudó mucho cuando Messi recién se iniciaba en el Barcelona, porque no ganaba mucha plata. Su primer gran contrato lo logró mi papá con Adidas”.
La carta dirigida al presidente del Barcelona muestra hasta qué punto estuvo dispuesto a insistir cuando el proyecto familiar parecía desmoronarse. Su decisión de permanecer en España, exigir el cumplimiento de las promesas y acompañar a Lionel Messi terminó siendo determinante para que aquella oportunidad no se perdiera y la carrera del futbolista pudiera continuar.