La previa sobrecargada de River y Central por las semifinales del Torneo Apertura 2026 tenía un interrogante gigante en torno a la figura de Ángel Di María y respecto al trato que el Monumental iba a tener hacia él.
El capitán Canalla quedó envuelto en la polémica después del cruce ante Racing. Su disputa verbal con el presidente académico Diego Milito y algunas palabras hirientes en relación a la vieja disputa porteños y federales elevaron la expectativa en torno a su visita.
Al momento en que el visitante salió al campo de juego para los movimientos precompetitivos, la silbatina hacia el número 11 fue generalizada y desde las cabeceras se escuchó el cántico “Fideo secanuca”, en relación a la foto del presidente de la AFA Claudio "Chiqui" Tapia, en ocasión de un partido internacional, cuando Luciano Nakis, presidente de Deportivo Armenio, le secaba la transpiración en la platea.
La cosa no quedó allí porque antes del pitazo inicial hubo insultos para el Chiqui tapia e instantes después volvió a sonar el nuevo himno en contra de Di María.
El jugador se inclinó por concentrarse en lo suyo, apenas atinó a mirar hacia todos los costados y comenzar cuanto antes el partido.
Desde lo deportivo, el primer tiempo del campeón del mundo no fue el mejor. Apenas un jugada desequilibrante recostado por la derecha del ataque que no terminó en remate al arco y un par de centros sin demasiado peligro.