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Las puertitas del señor López

Lamentablemente las imágenes de López detenido y sediento de abstinencia de cocaína ponen al descubierto lo que había anticipado Leonardo Fariña al acogerse a la figura del arrepentido: el saqueo al Estado a través de la obra pública fue un plan sistemático para enriquecerse y para financiar la política del kirchnerismo.
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Sabado, 18 de junio de 2016 a las 18:28
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La espectacular culminación de la carrera delictiva de uno de los funcionarios claves del financiamiento ilegal del kirchnerismo despertó la memoria nostalgiosa de quienes seguiamos la historieta del guionista Carlos Trillo y el dibujante Horacio Altuna.

Como ayuda a quienes pertenecen a generaciones más recientes vale este copy paste del comicalt.blogspot  para explicar de que se trataba la tira cómica "Las puertitas del Sr. López es una historieta argentina, creada por el guionista Carlos Trillo y del dibujante Horacio Altuna. Apareció en 1979, en una época de censura y dictadura. Construida como una denuncia a la libertad de expresión Las Puertitas de Sr. López relata la agobiante y rutinaria vida del señor López (no conocemos su nombre, hasta la esposa lo llama López), un empleado de oficina bajito y gordito que vive atormentado por sus jefes, sus vecinos, sus compañeros y, sobre todo, su gruñona mujer. Cuando el mundo real se le hace intolerante, López utiliza como escapatoria un mundo alternativo e interior al que accede simplemente por la puerta de cualquier baño. Allí se le ofrecen visiones paradisíacas y terroríficas, allí López encuentra sus más grandes placeres y sus más profundos temores. Las puertitas del señor López es mucho más que la metáfora sobre la situación de Argentina bajo la dictadura, es una crítica que aún hoy en día parece vigente y extrapolable a nuestra sociedad”.  

Este hallazgo de archivo inspirado en el apellido del ingeniero tucumano José López  recaudador y hombre  fuerte del kirchnerismo  en el rubro obra pública también nos sirve para analizar el fenómeno de la corrupción política en la Argentina. Corrupción que supera lo imaginable y que nos remite a aquel apotegma que sostiene que la realidad supera a la ficción.

Lamentablemente las imágenes de López detenido y sediento de abstinencia de cocaína ponen al descubierto lo que había anticipado Leonardo Fariña al acogerse a la figura del arrepentido: el saqueo al Estado a través de la obra pública fue un plan sistemático para enriquecerse y para financiar la política del kirchnerismo. Así de simple y de contundente, caja y poder; fortuna personal y financiamiento político mezclados en una trama de corrupción que ha involucrado a buena parte de la clase dirigente argentina. Clase dirigente y no solo dirigencia política.

Desde hace décadas escuchamos hablar del financiamiento de la política desde cajas ilegales del Estado. Tal vez uno de los más emblemáticos títulos de la bibliografía periodística de la década de los noventa fue el "Robo para la corona, los frutos prohibidos del árbol de la corrupción” del periodista  Horacio Verbitsky. Allí, en su prólogo el periodista afín al kirchnerismo y uno de los referentes de los DD.HH. en la Argentina sostenía lo siguiente:

"Este libro no es una enciclopedia de episodios corruptos. Aunque éstos abundan en sus páginas, su propósito es aportar información y análisis para que el lector pueda discernir algunos puntos centrales. Por ejemplo: 

∗Que a medida que se asciende en la pirámide burocrática, las instancias superiores no sólo tienen la responsabilidad formal por los actos de sus subordinados, sino que los propios delitos serían imposibles sin su protección. 

∗Que no todas las prácticas corruptas son delitos tipificados en los códigos. 

∗Que con cierta frecuencia las conductas corruptas de algunos individuos, y también algunas recomendaciones dirigidas a corregirlas, ofuscan las situaciones sociales de fondo en que aquellas se producen. La proliferación de comportamientos desviados es un buen motivo para cuestionarse acerca de las normas. 

∗Que en determinados casos la corrupción es el precio que se paga a los individuos por participar en decisiones contrarias al interés general y a las que fueron sus propias convicciones. 

∗Que el asalto a los organismos de control de gestión independientes es causa y efecto de una concentración de poder que premia y castiga con prescindencia del mérito de cada caso. 

∗Que todas las formas de organización popular opuestas a la pasividad y el individualismo dificultan las prácticas corruptas. 

 ∗Que la corrupción no se limita a transacciones que involucren dinero. 

∗Que cuanto más inicuos sean los actos cuya aceptación se exige de un hombre, mayor será la probabilidad de que un día diga basta, y que por debajo de las solidaridades mafiosas recupere el impulso generoso y el compromiso con el bienestar material y espiritual de su pueblo, es decir con los motivos por los cuales las personas se inician en una actividad tan desagradable como la política”.  

De aquella pluma que entonces denunciaba la corrupción del menemismo al exégeta del kirchnerismo ha mediado poco más que una década y de aquello que parecía insuperable en cuanto a corrupción a esta nueva modalidad no hay nada más que dos versiones del peronismo.

Más allá del signo ideológico de quienes gobiernan lo que realmente debe debatirse es los porqués de la corrupción y del financiamiento ilegal de la política. Un debate pendiente de la democracia Argentina. 

Los ejemplos bajan y llegan hasta nuestras propias orillas, será responsabilidad de la dirigencia que surja indemne de esta purga introducir los correctivos que lleven a la construcción de un nuevo paradigma público. Es un imperativo de estos tiempos y una forma de recrear la fe ciudadana en la cuestión pública. 

 

M.E.G.





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