El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, afirmó que la provincia ya inició una transformación económica a partir del crecimiento de Vaca Muerta, pero advirtió que el desafío es evitar que el actual boom petrolero y gasífero quede limitado a la extracción de recursos. Por su parte, el ministro de Energía y Recursos Naturales, Gustavo Medele, puso el foco en la infraestructura, los mercados de exportación y la reducción de costos como condiciones para sostener la expansión.
Las definiciones fueron realizadas durante el Neuquén Day 2026, desarrollado en el Centro de Convenciones de la Ciudad de Buenos Aires, ante empresarios e inversores. El encuentro buscó presentar oportunidades de negocios en energía, industria, turismo, tecnología, economía del conocimiento, energías limpias y ambiente.
“Ya iniciamos la transformación de Neuquén”, sostuvo Figueroa, al plantear que la provincia debe aprovechar la ventana de oportunidad abierta por Vaca Muerta para construir una economía más diversificada.
El gobernador advirtió sobre el riesgo de repetir experiencias de otras provincias que atravesaron ciclos de explotación de recursos sin consolidar una estructura productiva capaz de sostenerse en el tiempo.
“No queremos que nos pase como a otras provincias que se va el gas y el petróleo y después muchos de los que vivieron de eso ni siquiera se acuerdan el nombre de la provincia que les dio mucho durante tantos años”, afirmó.
La estrategia oficial apunta a utilizar el desarrollo hidrocarburífero como plataforma para generar infraestructura, empleo, proveedores, servicios y nuevas actividades económicas.
En ese esquema, Figueroa también defendió el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) como una herramienta para atraer capitales de largo plazo.
Medele: más producción, pero con nuevos desafíos
Durante el panel dedicado a los hidrocarburos, Medele destacó la evolución de la productividad de Vaca Muerta y explicó que el desarrollo de la formación atraviesa una etapa diferente a la de sus comienzos.
“Un pozo que se conectó en 2015 acumulaba menos petróleo y menos gas que los últimos pozos que hemos conectado en 2024”, señaló.
Para el ministro, esa mejora es consecuencia del aprendizaje acumulado por las empresas en perforación y fractura, de la incorporación de tecnología y de una mayor eficiencia operativa. El desarrollo, explicó, avanzó hacia un esquema de producción más parecido a un “modelo de fábrica”, basado en procesos repetibles y economías de escala.
La provincia apunta a alcanzar un ritmo de alrededor de 500 pozos conectados por año, mientras la mejora de productividad permite reducir los costos de desarrollo y bajar los niveles de break even.
Pero el crecimiento productivo también genera nuevos límites. Medele señaló que la capacidad para evacuar los hidrocarburos y conseguir mercados aparece como uno de los principales condicionantes para acelerar la expansión.
“Hoy tenemos una restricción a la capacidad de evacuación y a la capacidad de conseguir mercados”, afirmó, y vinculó la solución con la construcción de infraestructura capaz de acompañar el aumento de los volúmenes.
La expansión de Vaca Muerta también obliga a mejorar la competitividad de toda la cadena. En particular, Medele mencionó los costos logísticos asociados al transporte de insumos, entre ellos la arena utilizada para las fracturas, y destacó la necesidad de mejores rutas, trenes y estrategias de transporte.
El ministro remarcó además que el crecimiento exportador modifica las condiciones comerciales para el crudo neuquino. Al llegar a los mercados internacionales, explicó, el petróleo pasa a estar cada vez más condicionado por los precios globales y por el costo de llevarlo hasta los puertos y destinos de exportación.
El desafío después del récord
La discusión se produce en un contexto de fuerte expansión de la producción. En julio, Neuquén alcanzó un récord de 658.639 barriles diarios, mientras el 97,36% del petróleo provincial ya proviene de desarrollos no convencionales.
Para Figueroa, esos números representan una oportunidad, pero también una advertencia: el petróleo debe funcionar como punto de partida para una transformación económica más amplia.
Medele coincidió desde la perspectiva energética: la productividad, la infraestructura, la logística, los mercados y los costos serán determinantes para sostener el crecimiento de Vaca Muerta.
El desafío planteado en el Neuquén Day, así, no es solamente cuánto más puede producir la formación, sino cómo transformar ese crecimiento en desarrollo económico duradero para la provincia.