La participación de Mica Viciconte en un streaming vinculado a Gran Hermano terminó tomando un rumbo inesperado cuando la conversación se alejó del reality y pasó al terreno personal. Todo comenzó con el inminente cumpleaños de Fede Popgold, lo que motivó a los presentes a hablar de gustos y regalos.
En ese clima relajado, Mica Viciconte contó que prefiere recibir ropa deportiva, mientras que Fede Popgold admitió que le gustan los boxers de marca. La charla subió de tono cuando Kennys Palacios expuso sin filtro a Daniela Celis, asegurando que disfruta de la lencería y los juguetes íntimos.
Lejos de esquivar el tema, el grupo siguió profundizando. Fue entonces cuando Anna Del Boca le consultó directamente a Mica Viciconte sobre su opinión respecto a los disfraces eróticos, abriendo la puerta a una anécdota que rápidamente se volvió viral.
Con humor y sin pudor, la pareja de Fabián Cubero sorprendió al revelar: “Tengo un cajón gigante, desde uno que parezco un matambre hasta lo que quieras”. La frase generó carcajadas y dejó en claro que el tema no le resulta ajeno.
Sin embargo, lo más llamativo llegó cuando recordó una experiencia puntual. “Me sentía un choripán, te lo juro. Porque yo no soy una persona sexy”, confesó Mica Viciconte, antes de detallar que decidió sorprender a Fabián Cubero disfrazada de porrista.
El relato fue aún más desopilante cuando describió la escena: “Me hice dos colitas... ya imaginate mi cara con dos colitas, y con un chupetín en la mano. Fabi en el sillón sentado, como diciendo: ‘¿cuánto va a tardar esta piba?’”.
La situación, lejos de ser sensual, terminó siendo incómoda y divertida a la vez. “No puedo salir del baño, me da mucha vergüenza”, recordó que le dijo a Fabián Cubero, aunque finalmente se animó a salir, con resultados que no fueron los esperados.
Pese a ese episodio, Mica Viciconte dejó en claro que cree importante innovar en la pareja. “Después de un par de años tenés que jugar un poco”, sostuvo, incluso proponiendo ideas divertidas para mantener la chispa encendida.