Joaquín Levinton fue a La noche de Mirtha y terminó en el centro de uno de los momentos más divertidos de la mesa. Todo ocurrió cuando Mirtha Legrand intentó sacarle información sobre su presente sentimental y el músico eligió responder con misterio.
El clima venía marcado por las bromas sobre el perfil seductor del cantante de Turf. En medio de ese ida y vuelta, la conductora quiso indagar en su pasado y le preguntó: “¿Vos eras el más ganador de tu clase?”. Lejos de agrandarse, él respondió: “No, porque era tímido de chico”.
La charla parecía ir por un terreno liviano, pero Mirtha Legrand no tardó en ir al punto que realmente le interesaba. Sin rodeos, lanzó: “¿Tenés novia? ¿Estás de novio?”. La pregunta descolocó a Joaquín Levinton, que intentó salir elegante con un “Algo así”.
Sin embargo, el músico enseguida dejó claro que no quería avanzar demasiado sobre ese tema. “No hablo de mi vida privada. Porque después la gente…”, explicó, tratando de esquivar una definición concreta sobre su situación amorosa.
La reacción de Mirtha Legrand fue inmediata y provocó la risa de todos los invitados. Con su estilo filoso y teatral, lo frenó en seco: “¡Te levantás y te vas de acá, eh!”. El comentario convirtió la incomodidad en un momento de humor televisivo.
Lejos de cerrar el tema sin revancha, la diva dejó otra frase que mostró cuánto prepara cada una de sus mesas. “He estudiado la vida de ustedes cuatro. Algunas cosas puedo contar y muchas no”, advirtió, entre risas, mientras el cantante intentaba sostener el misterio.
Después del cruce, Joaquín Levinton eligió cambiar el tono y agradecer su regreso al programa. “Para mí es una aventura hermosa estar de vuelta, haberme encontrado con ella y hacer este programa”, expresó, emocionado por compartir nuevamente una mesa con la conductora.
El paso del músico por el ciclo también incluyó recuerdos más personales, como el infarto que sufrió sobre el escenario en diciembre de 2025. Pero el momento que se robó la noche fue su intento de esquivar a Mirtha Legrand, que una vez más demostró que ninguna respuesta evasiva pasa inadvertida en su mesa.