Una imagen tomada minutos antes de una audiencia convirtió a Cristian “Pity” Álvarez en el centro de una inesperada polémica. Mientras aguardaba el comienzo del juicio oral por el homicidio de Cristian Díaz, el músico realizó una actividad que, por el contraste con la gravedad del proceso, fue interpretada por algunos como una provocación o una tomada de pelo.
El exlíder de Intoxicados había llegado este lunes, antes de las 11, a los tribunales porteños. Lejos de hablar con quienes se encontraban en el lugar, permaneció sentado y concentró su atención en una hoja A4 que sostenía frente a él. La escena quedó registrada en una fotografía obtenida por TN poco antes del inicio formal de la audiencia.
Sobre la mesa, Pity Álvarez tenía una lapicera negra de la marca Bic con la que comenzó a trazar distintas líneas. La imagen permitió descubrir que la figura elegida por el artista era un conejo. Aunque se trataba de un dibujo aparentemente simple, el contexto judicial y la actitud concentrada del acusado hicieron que el episodio adquiriera otra dimensión.
El animal despertó rápidamente una asociación con la carrera musical de Cristian Álvarez. El conejo forma parte del universo de “Pila Pila”, una de las canciones más recordadas de Intoxicados. El tema fue incluido en El exilio de las especies (Thend), el disco que la banda publicó en 2008, y juega con las ideas de energía, pilas y reproducción.
Dentro de esa composición aparece una referencia a un “conejo reproductor”, mientras que su imaginario también fue relacionado con el tradicional conejo de Duracell. La conocida publicidad utilizaba al animal para representar la duración de sus baterías, una figura que encaja con el juego conceptual desarrollado en la canción encabezada por el músico.
Sin embargo, no existe una confirmación de que Pity Álvarez haya intentado reproducir deliberadamente ese personaje ni de que buscara enviar un mensaje relacionado con “Pila Pila”. En la parte superior del papel también aparecen algunas palabras escritas, pero la calidad y el ángulo de la fotografía no permiten determinar con precisión qué dicen.
La foto dejó así dos lecturas abiertas alrededor de Cristian “Pity” Álvarez: la de un gesto cotidiano para atravesar la espera y la de una actitud considerada inoportuna frente a la seriedad del juicio. Sin una explicación del propio artista, la supuesta provocación permanece en el terreno de las interpretaciones, mientras el dibujo se convirtió en una de las imágenes más comentadas de la jornada judicial.