Antonio Occhiato, el papá de Nico Occhiato, decidió dejar de lado por un momento su perfil habitual y se animó a enfrentar un nuevo desafío frente a las cámaras. En Es mi sueño, el ciclo conducido por Guido Kaczka, tuvo su debut como cantante y compartió escenario con Mónica Parrilla para interpretar una canción que rápidamente despertó las opiniones del jurado.
La dupla eligió “Il Mondo”, uno de los clásicos italianos más reconocidos, en una versión asociada al grupo Il Volo. Con mucha energía y entusiasmo, Antonio y Mónica intentaron convencer a los especialistas del programa y avanzar en la competencia, aunque la presentación terminó generando una devolución mucho más exigente de la que probablemente esperaban.
Uno de los momentos más contundentes llegó cuando El Puma Rodríguez tuvo que decidir si aprobaba o no la performance. El reconocido cantante venezolano optó por no accionar su palanca y, de esta manera, no le otorgó ningún punto a la pareja. Su determinación marcó una de las devoluciones más duras que recibió el papá de Nico Occhiato durante su debut.
Abel Pintos, en tanto, también encontró varios aspectos técnicos para señalar. El músico explicó que a lo largo de la interpretación hubo dificultades vocales y puso especial atención en la precisión de las voces. “Durante el resto de la canción hubo muchos momentos donde la afinación estuvo comprometida”, expresó al analizar lo ocurrido sobre el escenario.
El cantante también reparó en la actuación de Mónica Parrilla, al considerar que en determinados pasajes se podía percibir cierto temblor en su voz. En cuanto a Antonio Occhiato, destacó que ambos habían afrontado la canción con una intensidad considerable, aunque les marcó la necesidad de encontrar una mayor armonía entre las distintas partes de la interpretación.
La devolución de Jimena Barón fue en una línea similar. La jurado coincidió con algunas de las observaciones realizadas por Abel Pintos y también detectó inconvenientes vinculados con la afinación. De esta manera, aunque hubo reconocimiento al entusiasmo de los participantes, las cuestiones técnicas terminaron ocupando buena parte del análisis.
Así, el esperado debut de Antonio Occhiato como cantante terminó con sensaciones encontradas. Mientras algunos integrantes del jurado rescataron la actitud y señalaron elementos sobre los cuales trabajar, El Puma Rodríguez fue mucho más tajante y decidió directamente no respaldar la presentación.
La participación del papá de Nico Occhiato quedó como uno de los momentos llamativos de Es mi sueño. Lejos de su habitual exposición vinculada a su hijo, Antonio se permitió mostrar una faceta artística desconocida para buena parte del público y recibió, en su primera experiencia televisiva como cantante, una devolución que seguramente dará que hablar.