María Sol Messi cumplió un papel fundamental durante los últimos días de Jorge Messi, quien murió a los 68 años después de atravesar una difícil enfermedad. Lejos de la exposición pública, la menor de sus hijos permaneció cerca de su padre y se convirtió en uno de los principales sostenes de la familia durante el delicado proceso.
El estado de salud de Jorge Messi fue manejado con el hermetismo que siempre caracterizó a su entorno. Mientras permanecía internado en una clínica de Rosario, Celia Cuccittini, Matías, Rodrigo y María Sol se organizaron para acompañarlo y resguardar su intimidad sin descuidar las necesidades que surgían diariamente.
La situación coincidió con la participación de Lionel Messi en el Mundial 2026, uno de los compromisos más importantes de su carrera. Mientras el capitán de la Selección Argentina se encontraba en Estados Unidos, sus hermanos y su madre permanecieron atentos a la evolución médica y le permitieron concentrarse en la competencia pese al dolor familiar.
A diferencia de Lionel, María Sol Messi siempre eligió mantenerse fuera del centro de la escena. La empresaria desarrolla su propia marca de bikinis y mallas y trabaja como ejecutiva en la productora audiovisual creada por su hermano, pero suele preservar los aspectos más personales de su vida y reducir al mínimo sus apariciones públicas.
A comienzos de julio, Jorge recibió el alta médica y pudo regresar a su casa para continuar allí con la recuperación. Una vez superada esa etapa, la joven viajó a Norteamérica para acompañar a Lionel en la Copa del Mundo y fue vista junto a Antonela Roccuzzo en uno de los palcos del estadio durante un partido.
Ese movimiento reflejó la compleja tarea que asumió María Sol Messi durante aquellas semanas: estar presente para su padre en Rosario y, al mismo tiempo, sostener emocionalmente a su hermano en el que sería su último Mundial. La empresaria logró acompañar a ambos en momentos decisivos sin abandonar sus responsabilidades laborales entre Argentina y Estados Unidos.
La muerte de Jorge Messi volvió a mostrar la unión de una familia acostumbrada a transitar sus situaciones más dolorosas en absoluta reserva. Aunque su tarea permaneció alejada de las cámaras, María Sol Messi ocupó un lugar central durante la enfermedad de su padre y se transformó en un apoyo indispensable para Celia, Matías, Rodrigo y Lionel cuando debieron afrontar la pérdida.