Luego de que ayer Ucrania lanzara su mayor ataque con drones contra Moscú desde el inicio de la guerra, Rusia intensificó hoy los ataques sobre zonas civiles ucranianos. Lo hizo con bombas planeadoras, drones y un misil balístico que impactaron en ciudades del sur y el este de Ucrania matando al menos a seis civiles e hiriendo a unos 30 más.
Según el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, Putin busca poner nerviosos a los ucranianos y desgastar su voluntad de continuar una guerra que ya lleva casi 1000 días. "Todos los días, todas las noches, Rusia comete el mismo terror", dijo Zelenski. "Pero un número cada vez mayor de bienes civiles se están convirtiendo en objetivos".
Tanto Rusia como Ucrania están esperando ver cómo el flamante presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, cambiará la política sobre la guerra después de que asuma el cargo en enero. Estados Unidos es el mayor proveedor de ayuda militar a Ucrania, pero Trump ha reprendido a la administración Biden por otorgar a Kiev decenas de miles de millones de dólares en ayuda.
Drones rusos atacaron la ciudad sureña de Mykolaiv, matando a cinco personas e hiriendo a una mujer de 45 años, dijeron las autoridades locales. Alrededor de dos docenas de personas buscaron ayuda psicológica tras el ataque que dañó casas y tiendas, dijeron las autoridades.
En el ataque de ayer, Ucrania lanzó sobre Moscú un total de 34 drones. Las defensas aéreas rusas derribaron todos los drones sobre la región de Moscú entre las 7 y las 10 de la mañana de este domingo, según el Ministerio de Defensa ruso.