El gobierno de México detuvo a Audias Flores Silva, alias "El Jardinero", uno de los principales jefes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y uno de los candidatos a suceder a Nemesio Oseguera Cervantes, "El Mencho", abatido en febrero. El operativo se realizó en las inmediaciones de la comunidad del Mirador, en el estado de Nayarit, con un despliegue de más de 500 efectivos, seis helicópteros, cuatro aeronaves y sistemas de inteligencia de la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad y la Fiscalía General de la República, con apoyo de agencias estadounidenses. Flores Silva, de 45 años, fue hallado escondido en un conducto de desagüe dentro de una cabaña resguardada por decenas de hombres armados, y fue detenido sin que se registraran enfrentamientos ni víctimas.
El perfil del capturado explica la magnitud del operativo y la recompensa de cinco millones de dólares que la DEA ofrecía por su localización. Flores Silva coordinaba actividades del CJNG en Nayarit, Jalisco, México y Zacatecas, incluyendo la producción y distribución de drogas y la gestión de laboratorios clandestinos. Su historial incluye una condena cumplida en Estados Unidos por narcotráfico, una detención en México en 2016 por una emboscada contra policías en Jalisco —de la que salió libre tres años después— y un pedido de extradición estadounidense vigente desde 2021. En un segundo operativo realizado en Jalisco tras su captura, las autoridades también detuvieron a César "N", alias "El Güero Conta", hombre de confianza de Flores Silva y responsable de las finanzas del CJNG, acusado de lavar dinero mediante la compra de aeronaves, embarcaciones y propiedades.
La caída de "El Jardinero" se produce en un momento crítico para el CJNG, que atraviesa una reorganización interna desde la muerte de su líder histórico. Especialistas en seguridad consideran que el golpe es significativo, aunque advierten que este tipo de organizaciones tiene probada capacidad para reconstituirse tras la pérdida de sus mandos. La reacción sobre el terreno fue inmediata: tras la detención se registraron incendios de comercios y vehículos en Nayarit, lo que llevó al gobierno estatal a pedir a la población que se resguardara en sus hogares. La DEA estima que el CJNG tiene presencia en al menos 21 de los 32 estados mexicanos y opera a nivel internacional, con fuerte proyección hacia el mercado estadounidense.