El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció una nueva batería de aranceles para unos 60 socios comerciales, una decisión que vuelve a tensar el comercio internacional y marca un nuevo capítulo de su política económica proteccionista. Los gravámenes, que oscilarán entre el 10% y el 12,5%, comenzarán a regir este viernes.
La Casa Blanca justificó la medida al sostener que busca responder a prácticas comerciales consideradas desleales, entre ellas el uso de trabajo forzoso, subsidios estatales y situaciones de sobreproducción que, según Washington, perjudican a la industria estadounidense.
La decisión llega después de que la Corte Suprema de Estados Unidos limitara el alcance de anteriores aranceles impulsados por la administración Trump. Para evitar esos obstáculos judiciales, el Gobierno recurrió a otros mecanismos previstos en la legislación comercial estadounidense para avanzar con la nueva política arancelaria.
En los últimos días, el mandatario ya había elevado la presión sobre algunos de sus principales socios comerciales al anunciar aranceles del 50% para numerosos productos canadienses y del 25% para importaciones provenientes de Brasil, medidas que anticipaban una nueva escalada en la estrategia comercial de Washington.
La nueva ofensiva podría generar repercusiones en los mercados internacionales y reabrir conflictos con economías como la Unión Europea, México, China y Canadá, en un contexto de creciente incertidumbre para el comercio global y de negociaciones abiertas sobre distintos acuerdos comerciales.