Por primera vez desde la muerte del financista Jeffrey Epstein en una prisión de Nueva York en agosto de 2019, se conoció el contenido de una nota que habría sido escrita tras un primer intento de suicidio fallido en julio de ese mismo año. El documento, cuya autenticidad fue mencionada por The New York Times y cuya difusión fue autorizada por la Justicia tras años de confidencialidad, revela el estado mental de un hombre que enfrentaba cargos federales de tráfico sexual de menores y optó por el silencio antes que por el juicio. En el manuscrito, Epstein expresó su frustración contra los investigadores: "Me investigaron durante meses — ¡¡NO ENCONTRARON NADA!!! Es un privilegio poder elegir el momento de decir adiós. ¿Qué quieren que haga? ¿Que me largue a llorar?". El escrito concluye con dos frases cortas: "Nada divertido" y "No vale la pena".
La nota no fue detectada inicialmente por los peritos sino por Nicholas Tartaglione, un exoficial de policía que compartía celda con Epstein en el centro penitenciario de Manhattan. Tartaglione encontró el papel oculto dentro de un libro de cómics luego de que el financista fuera trasladado a otro pabellón, y lo entregó a sus abogados para evitar ser involucrado en el desenlace. Aunque la autopsia oficial concluyó que Epstein se suicidó a los 66 años, la aparición del manuscrito reaviva el debate sobre los graves fallos de custodia en la prisión federal, donde el multimillonario murió antes de que un juicio prometía exponer a algunas de las figuras más poderosas del mundo.
En paralelo, el caso Epstein sigue generando consecuencias políticas en Washington. El secretario de Comercio Howard Lutnick compareció ante el Comité de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara de Representantes, convirtiéndose en el primer miembro de la administración Trump en testificar ante el panel que investiga el caso. Durante la audiencia a puertas cerradas, Lutnick admitió no recordar por qué él y su familia almorzaron en la isla privada de Epstein en 2012, contradiciendo su declaración previa de haber cortado todo vínculo con el financista tras un encuentro en 2005. Documentos del Departamento de Justicia revelaron además que Lutnick invitó a Epstein a un evento de recaudación de fondos para Hillary Clinton en 2015. Tras dos horas de interrogatorio, legisladores demócratas acusaron al secretario de mentir al Congreso y exigieron su renuncia.