El yacimiento petrolero Sea Lion se convirtió en un nuevo foco de tensión en la disputa por la soberanía de las Islas Malvinas, luego de que empresas extranjeras avanzaran con su desarrollo sin autorización argentina. El Gobierno nacional, encabezado por Javier Milei, rechazó el proyecto impulsado por Rockhopper Exploration Plc y Navitas Petroleum, que anunciaron una “Decisión Final de Inversión” para explotar el área ubicada en la Cuenca Malvinas Norte.
Desde la Cancillería advirtieron que toda actividad de exploración o explotación de recursos naturales en territorios en disputa sin consentimiento argentino viola resoluciones de la Organización de las Naciones Unidas, que instan a ambas partes a no avanzar unilateralmente mientras no haya una solución negociada. Además, el Estado argentino remarcó que estas acciones contradicen la legislación nacional, en particular las leyes que prohíben operar en la plataforma continental sin autorización oficial.
El yacimiento Sea Lion está ubicado a unos 200 kilómetros al norte de Puerto Argentino y es considerado uno de los proyectos offshore más importantes de la región. Según estimaciones, podría contener hasta 1.700 millones de barriles de petróleo, con un plan inicial de extracción de alrededor de 500 millones.
El potencial económico del campo es significativo: de avanzar, podría generar ingresos millonarios para la administración británica en las islas, lo que profundiza la controversia. Las autoridades argentinas recordaron que ambas compañías ya fueron sancionadas en el pasado por operar sin permiso.
Rockhopper Exploration Plc fue declarada clandestina y suspendida por 20 años, mientras que Navitas Petroleum recibió sanciones similares en 2022. En ese marco, el Gobierno advirtió que cualquier actor que participe en el proyecto podrá enfrentar medidas legales, administrativas y judiciales, tanto en el país como en el exterior.
La controversia por Sea Lion suma un nuevo capítulo al histórico conflicto entre la Argentina y el Reino Unido, en torno al control de los recursos naturales en el Atlántico Sur.