El incendio de la casona de casi un siglo de construcción y perteneciente a una de las familias pioneras de San Martín de los Andes, causó estupor en su momento y ahora se ve envuelto en una verdadera intriga.
Cabe recordar que el inmueble estaba cerrado al momento de su funesto final, ya que apenas unas horas antes había concluido el contrato que ligaba a los propietarios con una firma que utilizaba la casona como local gastronómico.
Si bien el fiscal se excusó de dar otros detalles que pudieran perjudicar las pesquisas en marcha, medios locales indicaron que se habría encontrado entre los restos humeantes, la ventana de uno de los baños de la parte posterior retirada de su sitio de emplazamiento y apoyada en el piso, con los cristales intactos.
Ese dato sugeriría que él o las personas que actuaron en el siniestro podrían haber ingresado por ese sitio.
La FM del Lago de esta ciudad citó en su soporte digital que un testigo de parte habría dicho haber visto luz en el interior de la casona, alrededor de las 21:30 de la jornada anterior y horas antes de producirse el siniestro. Sin embargo, no pudo identificar si la iluminación provenía de una linterna, vela o luz eléctrica.
Siempre según la misma fuente, el edificio estaba asegurada por su propietarios en unos 2.300.000 pesos.
La casona, ubicada a la vera de la hoy Ruta Nacional 40, perteneció a la familia Bello, los primeros de los que llegaron a la Patagonia con la "Conquista del Desierto", para asentarse más tarde en esta zona como colonos y ganaderos.
El edificio y sus dependencias complementarias formaron parte de las típicas construcciones rurales de esta zona cordillerana, en madera y con una nave central de mayor altura, cubierta por techos a dos aguas y laterales más bajos y a una sola agua.
Siete dotaciones de bomberos del Cuartel Central y del Destacamento del barrio El Arenal, con 50 efectivos, fueron convocadas para combatir el siniestro.
A ellos se sumaron rescatistas y personal de Incendios, Comunicaciones y Emergencias del Parque Nacional Lanín, del Plan Provincial de Manejo de Fuego, de la Comisaría 43 y de la Policía de Tránsito. Las llamas eran visibles desde varios metros y la labor de contención y extinción demandó más de cinco horas.
Lacar Digital