Pese a que aún estaban en estado de shock, algunos pasajeros lograron identificar a al menos dos de los delincuentes que asaltaron a los pasajeros del tour de compras que había salido de Centenario y que tenía como destino La Salada. Esa fue la punta del ovillo que le permitió a la Policía de Río Negro poder detener a dos personas relacionadas con el hecho.
Los uniformados llegaron ayer por la tarde a una casa de Chichinales, en búsqueda de un hombre de apellido Gallardo. Para allanar la vivienda necesitaron de un testigo, que posteriormente terminó tras las rejas. Precisamente esta persona es el neuquino detenido, acusado del robo en el colectivo.
Según lo que se pudo determinar, fue la madre del hombre buscado fue quien le indicó a la Policía que el neuquino que hasta allí era testigo, estuvo involucrado en el robo.
Luego, cerca de las 3 de la mañana de hoy, el hombre buscado originalmente se presentó de manera voluntaria en el destacamento de Seguridad Vial de Chichinales, donde está radicada la denuncia.
El robo al colectivo que iba a La Salada ocurrió sobre Ruta 22 a unos 20 kilómetros al este de Chichinales, en una zona donde no hay señal de telefonía celular. Allí, tres delincuentes que simularon ser pasajeros, se levantaron de sus butacas y con armas de fuego amenazaron al resto de las personas que estaban en el colectivo.
Otros dos delincuentes, desde un auto realizaron tareas de asistencia hasta que hicieron ingresar al colectivo de la empresa Vía Atlántica a un campo. Allí hicieron bajar a los pasajeros y a los que les robaron el dinero que llevaban para hacer compras en La Salada.
Pese a que la primera información decía que el total de lo robado rondaba los 100 mil pesos, luego trascendió que sería 200 mil, pero por la cantidad de pasajeros, se estima que el botín podría ser millonario.