Consistió en verificar partes de vehículos que se encontraban en el lugar que, además es un taller de chapa y pintura.
Varias numeraciones de motores y chasis fueron verificadas y controladas por los verificadores que cotejaron los datos por el sistema informático que posee el comando radioeléctrico.
Se identificó al propietario del taller y desarmadero que en ningún momento opuso resistencia al control.
El operativo de prevención se realizó el domingo pasado con el objeto de tener un registro y control de cada lugar que se dedica a la venta de autopartes, evitando así posibles irregularidades que tengan que ver con maniobras delictivas.