José "Quico" Pérez debía estar preso en una cárcel con convenientes medidas de seguridad. Pero estaba alojado en el penal de Pomona -en el Vale Medio de Río Negro-, un establecimiento con un régimen laxo, del que escapó sin problemas en setiembre del año pasado. Este fin de semana fue recapturado en Cipolletti.
Pérez fue condenado a prisión perpetua por el asesinato del joven Matías Sepúlveda, ocurrido en 2010 en Cipolletti. Sepúlveda fue asesinado porque su perro ladraba insistentemente. Por el hecho fueron detenidas,juzgadas y condenadas otras cuatro personas.
Nadie sabe explicar por qué, pero lo cierto es que Pérez no debió haber sido alojado en el penal de Pomona, donde van a parar aquellos reos que están a poco de obtener el beneficio de la libertad condicional y tienen buena conducta.
La Policía de Cipolletti lo encontró en una vivienda del barrio Antártida Argentina. En otro procedimiento realizado en el barrio Don Bosco, se hallaron armas caseras, municiones y una planta de marihuana.