Un hombre fue condenado a 16 años de prisión por gravísimos cargos de abuso sexual en perjuicio de una niña con la que convivía en familia. Los abusos se prolongaron por espacio de 14 años, según quedó acreditado a lo largo del juicio al que fue sometido.
La sentencia la dictó ayer la Cámara Criminal segunda de Roca y recayó en un hombre identificado como C.U. de 56 años. Los jueces le atribuyeron varias figuras del Código Penal: promoción de la corrupción de menores; abuso sexual gravemente ultrajante por ser persona conviviente, encargada de la educación y guardia y contra una menor de 18 años. También lo acusó de amenazas con armas.
Los episodios juzgados ocurrieron en la zona rural de General Roca a partir de 2002 hasta marzo de 2016. La víctima fue reconocida como hija por el imputado, quien habría comenzado a abusar de ella cuando tenía seis años. La sentencia fue categórica al señalar que esos abusos fueron "reiterados y constantes, a punto tal que llegaron a ser considerados normales por la víctima”.
La situación fue denunciada después que la joven recibiera adecuada contención en la institución a la que concurrió para iniciar sus estudios de formación profesional.
Los jueces valoraron que el relato de la víctima en el juicio fue "claro, concreto y no da margen de duda”.
En otro párrafo afirmaron que "surge claro que el silenciamiento de tantos años fue el fruto de la naturalización, la amenaza y la manipulación, que era la forma en la que el encartado sometía a su víctima a los constantes abusos sexuales”.
La sentencia también contempló las características personales del imputado: tiene un antecedente por abuso sexual intrafamiliar en 1998, y un perfil psicológico de un pedófilo.