Un hombre reaccionó a tiros dentro de un taller mecánico de Cipolletti en desacuerdo con el precio de la reparación de su auto, y minutos más tarde se presentó en la comisaría Segunda de Neuquén y entregó una pistola calibre 9 milímetros. Quedó detenido y fue trasladado a la ciudad rionegrina.
"Me vengo a entregar, tengo un arma”, dijo en la guardia de la unidad policial de Olascoaga y Montevideo un hombre de 40 años. Eran las ocho de la noche del miércoles.
Inmediatamente y con la presencia de dos testigos, los uniformados revisaron al hombre. En el bolsillo derecho del pantalón le encontraron un arma de fuego. Se trató de una pistola calibre 9 milímetros.
Según pudieron determinar los uniformados, el arma había sido utilizada minutos antes para amedrentar a un mecánico de calle Pacheco al 400 de la ciudad rionegrina. Allí –según él mismo comentó-, mantuvo una discusión con el mecánico, sacó el arma y efectuó algunos disparos. Por milagro no hubo heridos.