Con una condena a once años y medio de prisión al único imputado, terminó el juicio contra el acusado de haber matado a un joven a sangre fría, casi a traición, con un disparo en la cabeza.
El tribunal integrado por Juan Balderrama, Leandro Nieves y Liliana Deiub, sentenció a Carlos Raúl Carrasco por haber asesinado a Jhonatan Aguilera en la esquina de Santiago Del Estero y Mendoza, de la ciudad de Zapala, el 20 de diciembre del año pasado. La fiscalía había solicitado 15 años de prisión.
Carrasco fue enjuiciado bajo la figura penal de homicidio simple agravado por el uso de arma de fuego.
El hecho ocurrió alrededor de las ocho y media de la tarde de ese caluroso 20 de diciembre de 2016. Según la reconstrucción que se realizó durante el juicio, Antigual iba caminando en compañía de un amigo cuando Carrasco lo llamó desde su domicilio. Antigual no hizo caso al llamado continuó su camino. Pero cuando llegó a la altura de la esquina de Mendoza y Santiago del Estero, Carrasco lo alcanzó, le puso un revólver a pocos centímetros del cráneo y le disparó, provocándole la muerte casi de inmediato.
El pasado 1 de setiembre, Carrasco había sido declarado culpable del homicidio.