La Policía irrumpió este fin de semana en una vivienda particular en la que, con la apariencia de una megafiesta de cumpleaños familiar, se estaba desarrollando -presuntamente- una fiesta electrónica que carecía de permiso municipal.
De acuerdo con lo informado por el comisario Ariel Pereyra, en diálogo con AM550, el domingo a las ocho y media de la mañana, una comisión policial se constituyó en una casa de Tunuyán y Don Bosco del barrio Nuevo, luego de una lluvia de quejas de vecinos por el volumen de la música. "Efectivamente pudimos corroborar que la música estaba muy fuerte, por eso se convocó a personal municipal para medir los niveles sonoros y a Comercio porque para nosotros lo que se desarrollaba era una fiesta y queríamos corroborar si estaba habilitada", dijo Pereyra.
La intuición policial se corroboró, según el funcionario, porque quienes iban abandonando el sitio revelaban que acudieron por una convocatoria a través de las redes sociales y tuvieron que abonar la entrada a un valor de 100 pesos. "Adentro se vendían bebidas alcohólicas", señaló Pereyra.
No obstante la responsable de la fiesta, una chica de 19 años, argumentó que se trató del festejo de un cumpleaños. "Pudimos constatar que había unas 70 personas, aproximadamente", agregó el funcionario policial. "Lo único que nosotros hicimos fue hacer finalizar la fiesta, no fue un allanamiento", aclaró.