En una playa alejada de San Antonio Oeste, fue encontrado muerto el martes a la noche Camilo Morales, quien permaneció más de seis meses prófugo tras haber sido acusado del doble crimen en el barrio Jardín, de Viedma, el 3 de abril pasado. Según se informó, su muerte no sería reciente y al lado del cadáver habría sido encontrada un arma de fuego.
En cercanías de los restos óseos se encontraron papeles en los que aparece el nombre de Camilo Morales, un cuchillo, celulares y el arma de fuego que habría sido sustraída de la vivienda de Zaher, el día que se produjo el homicidio. Además, la vestimenta encontrada en el lugar se correspondería con aquella con la que Morales había sido visto por última vez.
Desde la jornada de anoche trabaja en el lugar Mariela Coy y esta mañana se sumó Juan Pedro Puntel para supervisar el trabajo de la Brigada de investigaciones y el Gabinete de Criminalística quienes avanzan en rastrillajes y levantamiento de rastros.
El cuerpo será trasladado a Viedma para realizar la correspondiente autopsia que determinaría causas y fecha aproximada del deceso. Además se realizarán las pericias y estudios correspondientes que puedan confirmar científicamente la identidad del hombre.
Morales era el principal sospechoso de los asesinatos de Fabian Zaher, de 56 años, y su madre Lilian Lantelme, de 83.
En agosto pasado, el ministerio de Seguridad de Río Negro había ofrecido una recompensa de 750 mil pesos para quienes aporten información que permita dar con Morales, considerado prófugo desde el 4 de abril. Se informó, entonces, que el prófugo estaría armado con un arma calibre 32.
Morales se desempeñaba como gasista en Viedma. Su anterior ocupación fue la de guardiacárcel.
El 3 de abril fueron encontrados los cadáveres de Lilian Lantelme y de su hijo Fabián Zaher en la vivienda en calle Del Caldén 1489 por un sobrino de la mujer. Ambas víctimas presentaban múltiples heridas de arma blanca y la puerta de ingreso a la casa estaba forzada.