El hombre que el martes mató a su hermano menor de un ladrillazo en el cráneo, fue imputado hoy formalmente del delito de homicidio simple. Sin embargo, como medida preventiva, se le ordenó que una vez por semana se presente en la comisaría Tercera para demostrar que no va a eludir el proceso judicial.
Hoy se realizó la audiencia de formulación de cargos en la que la fiscalía, a través de Marco Lupica Cristo, imputó a E.M.P (de 50 años) del asesinato de su hermano Ángel Ignacio Panguilef, de 48, durante una generosa ingesta de alcohol que derivó en una pelea, suceso que aconteció en la madrugada del martes en una vivienda de calle Barrera del barrio El Progreso.
De acuerdo con lo reconstruido los hermanos iniciaron una fuerte discusión que devino en agresiones físicas. De ello dieron cuenta los vecinos que escucharon el griterío. Pero todo terminó cuando Ángel Panguilef cayó tendido con el cráneo roto por un ladrillazo. Su hermano fue a la Policía a contar lo ocurrido.
El delito atribuido al acusado es el de homicidio simple en carácter de autor. Durante la audiencia, el asistente de la fiscalía requirió que el acusado comparezca semanalmente a la comisaría, para asegurarse que se someta al proceso. El juez de Garantías Diego Piedrabuena fijó el plazo para realizar la investigación en cuatro meses.