En un fallo polémico, los tres hombres a los que llevaron a juicio por el femicidio de Lucía Pérez, de 16 años, ocurrido en Mar del Plata en 2016, fueron sobreseídos por los delitos de abuso sexual seguido de muerte y sólo se los condenó por venta de drogas.
En el fallo que se dictó hoy, los jueces Facundo Gómez Urso, Aldo Carnevale y Pablo Viñas condenaron a Matías Farías, de 25 años, y a Pablo Offidani a la pena de 8 años de prisión, mientras que Alejandro Maciel, de 61 años, fue absuelto. Ambos condenados fueron considerados responsables del delito de "tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravado por ser en perjuicio de menores de edad y en inmediaciones de un establecimiento educativo".
Los jueces, que integran el Tribunal Oral en lo Criminal 1 hizo caso omiso a pericias determinantes y al pedido de la familia de Lucía y del movimiento de mujeres que impulsó el reclamo de justicia para la chica de 16 años.
El fiscal Daniel Vicente había solicitado en su alegato la pena de prisión perpetua para Farías, al considerarlo autor de "abuso sexual con acceso carnal agravado en concurso ideal con femicidio, con el agravante del suministro de estupefacientes a una menor". Para Offidani había pedido que sea condenado a 18 años de cárcel, al considerarlo "partícipe necesario" del mismo delito, y retiró la acusación por "encubrimiento agravado" que pesaba contra Maciel, sindicado como quien lavó el cuerpo de la menor y de quien pidió la libertad que finalmente fue consumada este lunes.
Por su parte, el abogado de la familia de Lucía, Gustavo Marceillac, pidió que los dos primeros imputados sean condenados a perpetua y Maciel a cuatro años y medio de prisión. De acuerdo a la hipótesis de la fiscalía, la adolescente conoció a Farías y Offidani un día antes de su muerte, el 7 de octubre de 2016, cuando ellos se acercaron a través de una amiga de la Escuela Media 3 local para venderle un cigarrillo de marihuana. En horas de la mañana siguiente, ambos pasaron a buscar a Lucía por su casa y se fueron hacia la vivienda del primero, en Racedo al 4500, del barrio Alfar, donde habría sido drogada y abusada sexualmente. Luego, los imputados llevaron a Lucía en una camioneta a la Unidad Sanitaria de Playa Serena, adonde la menor de edad llegó sin signos vitales y los médicos trataron de reanimarla, sin éxito, durante 40 minutos.