La fiscal María Eugenia Titanti imputó esta tarde al joven de 19 años detenido por el asesinato del ingeniero mendocino Matías Lozano -ocurrido el miércoles a la madrugada- de homicidio simple, robo y estrago doloso; y pidió que se mantenga la custodia policial con prisión preventiva.
La funcionaria confirmó, además, que la víctima recibió 17 puñaladas y que tanto víctima como victimario se encontraban en el departamento del sexto piso de Castelli al 250 de manera consensuada.
La fiscal aseguró esta mañana que "hemos dado con la persona que, entendemos, es la que cometió el hecho", al referirse a la detención el miércoles por la tarde del joven en una casa del barrio 14 de Octubre. Dijo que se llegó a él por un importante rastro de sangre desde el departamento hasta el CPEM 12 donde la policía encontró una valija y un bolso conteniendo su DNI. Además destacó que presentaba cortes en sus manos, compatibles con el estallido de los blindex de la puerta de acceso al edificio.
Los cargos se le formularon porque independientemente del homicidio, se comprobó el robo de efectos de la víctima y por estrago, ya que antes de escapar arrojó líquidos inflamables y quemó un sillón, con lo que puso en riesgo la vida de todos los ocupantes del edificio.
Uno de los aspectos que la fiscalía tuvo en cuenta es su situación psiquiátrica. Para ello se pidió a dos profesionales del hospital Castro Rendón quienes, en principio, confirmaron que se encontraba bajo tratamiento y medicado. Luego el psiquiatra forense del Poder Judicial dio luz verde para que se le formulen cargos, y por ello lo mantendrán internado y con custodia.
Matías Lozano, empleado de una empresa de servicios petroleros, recibió 17 puñaladas, según la autopsia. Tres de ellas en el cuello y una, la letal, le atravesó el páncreas.
La fiscal señaló que a las 4.12 de la madrugada, las cámaras de seguridad de la ciudad captaron la imagen del ahora detenido cuando escapaba de la escena del crimen.