Durante los controles policiales no se registraron casos de alcoholemia positivas. Y eso parece ser una buena noticia. Pero en los escasos siniestros viales que se reportaron, los conductores habían bebido, y en un caso en exceso.
El comisario Tomás Díaz Pérez, de Tránsito de la Policía, en diálogo con AM550, destacó que en los controles policiales que se dispusieron para la posnochebuena, "no hubo alcoholemias positivas; parece ser que estamos madurando y tomando consciencia".
Sin embargo, hubo dos siniestros viales en los que sí sus conductores habían bebido.
Uno de ellos, fue protagonizado por una mujer de 40 años que conducía un automóvil Peugeot que, por culpa de las copas ingeridas, perdió el control de la conducción y se metió de lleno contra la persiana de una pinturería, ubicada en la esquina de Linares y Primeros Pobladores.
El rodado alcanzó a entrar casi en su totalidad y embistió tarros de pinturas apilados que, al estallar, dejaron multicolor el vehículo de color gris oscuro original. La mujer no resultó con lesiones, pero el test de alcoholemia le dio positivo: tenía 2,25 gramos de alcohol en sangre.
Otro siniestro ocurrió en la Avenida Argentina y República de Italia donde un joven de 19 años que conducía un Chevrolet Onix embistió a tres autos que se encontraban estacionados. Tampoco resultó son heridas, pero se comprobó, según Días Pérez, que había consumido alcohol.