Un informe de Gendarmería Nacional elevó a 850 los kilos de marihuana que faltan de un depósito de la Policía bonaerense, desde la que –en principio- se había admitido la ausencia de 495 kilos y culpado a la voracidad de ratones.
El trabajo de los peritos de la fuerza nacional le dio un giro inesperado a la investigación por la escandalosa “pérdida” de una buena parte de la marihuana secuestrada, que iba a ser incinerada en un depósito de Pilar.
Un informe que lleva la firma del comandante Diego Bouix, titular de la Unidad Especial de Investigaciones de la GNA y que fue elevado al Juzgado Federal de Campana, asegura que “el faltante total del material secuestrado en las diferentes causas arroja un total de 849,837 kilogramos”, a diferencia de los valores consignados por la propia Policía que había estimado lo “sustraído” en 495,407 kilos.
La causa, en la que están involucrados varios efectivos policiales, es por “malversación culposa en concurso con sustracción de elementos que sirven como material de prueba”.