El conductor de un automóvil concretó tres infracciones -algunas más graves que otras- en muy pocos metros, y terminó demorado.
Poco antes de las once y media de la mañana, el joven al volante del VW Gol asomó la trompa del auto desde la gomería de Montevideo y Bahía Blanca. Para evitar dar la vuelta manzana salió por Montevideo hacia el Este -es decir de contramano-; lo vieron dos efectivos de la Policía que pasaban en moto por el lugar pero, pese al pedido de que se detenga, hizo caso omiso -segunda infracción- y giró por Bahía Blanca hacia el Norte para intentar escapar. Y cuando uno de los uniformados le cruzó la moto para que finalmente se detenga, el conductor no frenó y arrolló el vehículo policial.
La poco entendible cadena de maniobras indebidas terminó con el conductor del auto demorado y, seguramente, con una serie de infracciones en su contra.
El policía que fue embestido resultó ileso.