Un policía que, en estado de ebriedad, chocó con el móvil a un auto e hirió a sus dos ocupantes, deberá realizar durante seis meses tareas comunitarias no remuneradas y ofrecer un resarcimiento económico a las víctimas, entre otras medidas. Las pericias determinaron que conducía a exceso de velocidad y con 1,20 gramos de alcohol por litro de sangre.
El policía Dante David Rivera fue acusado por el hecho ocurrido el 1 de enero del 2018, cerca de las 11, cuando conducía una camioneta de la Policía de Neuquén por la calle Combate de San Lorenzo de la capital provincial. Lo hacía a exceso de velocidad y con alcohol en sangre. Al llegar a la intersección de la calle Moreno perdió el control del rodado, derrapó e impactó el lateral izquierdo del vehículo en que circulaban un padre y su hijo que resultaron víctimas. Producto del siniestro, ambos ocupantes resultaron lesionados.
Rivera fue acusado del delito de lesiones culposas pero en una audiencia realizada en la Ciudad Judicial, la fiscal Paula González y el defensor del policía arribaron a un acuerdo de suspensón de juicio a prueba por un año, que prevé que realice un curso de manejo defensivo y que efectué un resarcimiento económico voluntario a la víctima.
Luego enumeró las condiciones que el hombre deberá cumplir: seis meses de trabajo comunitario no remunerado; realizar un curso de manejo defensivo; autoinhabilitarse para manejar por el término de dos años; una comparecencia cuatrimestral a la dirección de población judicializada, además de no abusar del consumo de bebidas alcohólicas, y no consumir estupefacientes.
El delito por el cual las partes acordaron la suspensión de juicio a prueba fue lesiones graves culposas, agravadas por conducir alcoholizado y ser dos las victimas lesionadas.
El juez de garantías encargado de dirigir la audiencia Mauricio Zabala, hizo lugar al planteo de las partes y resolvió conceder la suspensión por el plazo acordado de un año. También avaló las condiciones acordadas que el imputado deberá cumplir para acceder a la suspensión.