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Pidió clemencia, pero fue brutalmente golpeado

Una testigo dijo que escuchó los gritos de dolor y el pedido de que cesen en los golpes.
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Miércoles, 03 de abril de 2019 a las 13:49
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“No me peguen… no me maten…no me maten, quiero vivir… ¿no tenés hijos, no tenés familia?, fueron los gritos acompañados por quejidos de dolor, que una habitante del edificio donde fue golpeado Facundo Agüero el año pasado dijo haber escuchado a mediatarde del 8 de marzo de 2018. Quien gritaba, si bien la mujer admitió no haberlo visto en persona, era el muchacho de Picún Leufú cuando era “reducido” por cuatro efectivos policiales que lo condenaron a pasar el resto de su vida en una silla de ruedas.

Lucas Medina, Pablo Escudero, Romualdo Mardones Vázquez y Juan Alberto Rubilar son los policías de la comisaría primera que están siendo juzgados por los delitos de vejaciones y lesiones gravísimas.

El juicio comenzó con retraso debido a que, por una cuestión de espacio, debió trasladarse la audiencia a una sala más amplia y confortable, porque el juicio despertó expectativas en organismos de derechos humanos, y de gran cantidad de familiares y allegados a la familia Agüero.

La fiscal Valeria Panozzo fue quien expuso la teoría del caso que, a grandes rasgos, fue que la tarde –alrededor de las tres- un muchacho que corría intentando saltar paredones y que ingresó al hall del edificio de Periodistas Neuquinos 316, fue brutalmente golpeado con trompadas y patadas en la cabeza por efectivos policiales. Apuntó, principalmente, contra el efectivo Escudero como el responsable de la “hipoxia anóxica isquémica” al joven, porque se arrodilló sobre su cuello y le impidió la irrigación de sangre y oxígeno al cerebro por casi 4 minutos.

El primer testigo fue quien llamó a la Policía cuando observó a través del monitor del sistema de seguridad a un muchacho vestido con remera azul y bermudas y con un morral, cuando intentaba entrar al edificio y saltar los paredones.

La mujer que declaró en segundo término vive en el edificio donde ocurrió la golpiza. Dijo que escuchó una fuerte discusión –aunque inentendible- y el estallido de vidrios. Cuando bajó por la escalera para ver qué ocurría, la interceptó un policía, al que identificó como Rubilar, que le pidió que vuelva a su departamento porque “estamos reduciendo a un muchacho y no sabemos si hay más y es peligroso para usted”.

La mujer fue la testigo que escuchó los gritos de clemencia de una persona hacia quienes, todo indica, lo estaban golpeando.

También declaró un efectivo policial de Asuntos Internos que tuvo a su cargo el análisis de las imágenes registradas por las cámaras de seguridad y elaborar el correspondiente informe.

En el video de mayor extensión, más de una hora, pudo apreciarse que personal del SIEN practicó RCP a Agüero durante 5 minutos, para luego ser llevado en la ambulancia.

Los familiares de Facundo Agüero no soportaron las imágenes que se emitieron por la pantalla y tuvieron que abandonar, entre llantos y maldiciones, la sala de audiencias.

Previo al debate, Adelina –mamá de Facundo- sólo tuvo palabras de agradecimiento por el acompañamiento y dijo que confía en la Justicia.

 

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