Vecinos de la Toma Nueva de Cipolletti se muestran reticentes a contar qué ocurrió durante la madrugada, cuando cerca de las 3 se escuchó una impresionante cantidad de disparos y Pablo Parra terminó muerto frente a la casa de un amigo; algunos testimonios hablan de casi 60 detonaciones y aseguran que una moto con dos personas pasó varias veces por el lugar y disparó hacia el sector donde estaba la víctima junto a otras personas.
A medida que pasan las horas, la escena comienza a reconstruirse entre versiones cruzadas, silencio y miedo. En la Toma Nueva, donde las calles todavía muestran las consecuencias de las últimas lluvias, pocos quieren hablar abiertamente de lo ocurrido durante la madrugada.
Lo que varios vecinos sí coinciden en señalar es que cerca de las 3 se escuchó una verdadera lluvia de disparos. Algunos hablan de casi 60 detonaciones, una cantidad que todavía deberá ser establecida por los investigadores mediante las pericias realizadas en el lugar.
¿Por qué los disparos?
Pero hay un dato que aparece repetidamente entre los testimonios: una moto con dos personas pasó varias veces por el sector. Según esas versiones, sus ocupantes dispararon varias veces hacia donde se encontraba Parra junto a algunos amigos.
Hasta ahora, sin embargo, existe una incógnita central: no está claro si desde el lugar donde estaba Parra también respondieron con disparos. Esa posibilidad forma parte de las preguntas que deberá despejar la investigación, al igual que la identidad de quienes circulaban en la moto y el motivo por el que habrían regresado reiteradamente al lugar.
Mientras tanto, el cuerpo de Parra quedó tendido frente a la vivienda de un amigo, en calle Carlos Leuman, entre Pastor Bowdler y Río Negro. Allí fue encontrado durante la mañana, en medio del barro, cuando su amigo regresó al barrio. El hombre relató que durante la noche no permaneció en su casa. Debido al intenso frío, había decidido sacar a su familia de la denominada Toma Nueva y regresar recién durante la mañana. Al volver, acompañado por su esposa, se encontró con una escena estremecedora: su amigo estaba muerto frente a su domicilio.
Según la información recogida en el lugar, Parra habría estado acompañado por amigos durante las horas previas al crimen. Ahora los investigadores deberán determinar quiénes estuvieron con él, qué ocurrió durante esos minutos y qué pasó inmediatamente antes de que terminara tendido sin vida.
Además, en la vivienda cercana hay cámaras de seguridad. El propietario no pudo precisar si estaban funcionando o si los equipos registraron imágenes durante la madrugada. Si existen grabaciones, podrían convertirse en una pieza clave para reconstruir los movimientos registrados antes, durante y después de la balacera.