“No la aguanto más, me quiere fuera de la casa”. Esa es una de las frases que aparece en la carta que dejó Walter Verón, el hombre de 56 años acusado de matar de una puñalada a su esposa, Romina Calvo, en Villa Devoto. El texto fue incorporado al expediente y ahora será analizado por la Justicia para intentar reconstruir qué ocurrió durante la madrugada y cuáles fueron las circunstancias previas al femicidio.
“Quiero decir lo que siento. Estoy muy cansado de toda esta injusticia que estoy pasando”, escribió Verón en las primeras líneas de la carta, en la que expuso su propia versión de los conflictos familiares y económicos que atravesaba.
El acusado también hizo referencia a su esposa, Romina, y a sus hijos. “Trabajé tanto por ella y mis hijos y ahora, como tiene esos contactos, esta ‘Pity’ le cambió toda su personalidad y me quiere fuera de la casa”, escribió.
En otro tramo del texto mencionó una propiedad ubicada en Devoto y cuestionó presuntas deudas que, según su relato, había generado la víctima. “No vi un peso, la puse toda y más en Devoto y luego se vendió. Tampoco vi ni un dólar”, afirmó.
El hombre sostuvo además que su pareja quería rehacer su vida sin él. “Ahora quiere vivir la vida sin mí”, escribió, antes de cerrar la carta con una frase que, luego del crimen, adquirió un carácter particularmente dramático: “Lo lamento, los amo. Hasta siempre”.
Qué pasó con la carta del femicida
La carta quedó incorporada a la investigación como uno de los elementos que deberán ser evaluados para determinar el contexto del femicidio. Hasta el momento, no existían denuncias previas contra Walter por violencia de género, según la información reunida en la causa.
El crimen ocurrió en una vivienda ubicada sobre Pedro Morán al 5200, cerca de la avenida Lope de Vega. Según la reconstrucción realizada por los investigadores, todo comenzó con una fuerte discusión entre la pareja.
Una panadera que trabaja en un comercio lindero a la casa declaró que escuchó los gritos provenientes del interior de la vivienda. En medio de la pelea, aseguró haber escuchado una frase particularmente violenta: “¿Qué hacés, hijo de pu...?”
Poco después, alrededor de las 6.50, ingresó un llamado desesperado al 911. Quien se comunicó fue el hijo de la pareja, de 21 años.
El joven contó que estaba durmiendo cuando su hermana menor, de apenas ocho años, lo despertó para contarle lo que había ocurrido. “Despertate que papá mató a mamá”, le habría dicho la nena.
El joven se levantó y encontró a Romina desvanecida. Inmediatamente llamó a la Policía y pidió asistencia médica.
Cuando los efectivos y una ambulancia del SAME llegaron a la vivienda, los profesionales constataron que la mujer estaba muerta. Presentaba una herida de arma blanca en el cuello y los médicos no pudieron reanimarla.
Mientras tanto, Walter había escapado de la escena. El hombre fue encontrado posteriormente herido a unos 200 metros de la vivienda, donde quedó detenido y a disposición de la Justicia.
Ahora, además de la evidencia reunida en la escena y los testimonios de los familiares y vecinos, los investigadores deberán analizar el contenido de la carta y determinar qué ocurrió durante la discusión y qué elementos permiten reconstruir los momentos previos al femicidio.