Un siniestro vial ocurrido en una transitada esquina de Neuquén capital terminó con una condena millonaria en la Justicia civil. Un automovilista deberá pagar más de 142 millones de pesos tras ser considerado responsable de un choque que dejó con graves secuelas a un motociclista.
La sentencia fue dictada por el juez civil Javier Alarcón, quien basó su decisión en las pericias accidentológicas y en la evaluación de las consecuencias físicas y económicas que sufrió la víctima. El hecho tuvo lugar sobre calle Riccheri, en la intersección con Rosa Alaniz.
De acuerdo a los informes de la División Accidentología Vial y del perito designado en la causa, el conductor del auto circulaba en sentido Oeste-Este y, al llegar a la esquina, realizó un giro a la izquierda. En esa maniobra impactó contra una motocicleta que venía en sentido contrario por la misma arteria.
El choque dejó al motociclista con lesiones de extrema gravedad. Sufrió politraumatismos y fue trasladado primero al hospital regional y luego a una clínica privada. Allí se confirmó que tenía fracturas multifragmentarias en tibia y peroné izquierdos. Durante un largo período debió llevar un tutor externo y posteriormente fue sometido a una cirugía para la colocación de barras de estabilización.
En su fallo, Alarcón fue contundente al analizar la responsabilidad del automovilista. Recordó que, aunque en el fuero penal el conductor accedió a una suspensión de juicio a prueba por lesiones culposas, en el ámbito civil debía demostrar que existió una causa ajena que lo eximiera de culpa. “Ningún elemento permite inferir la existencia de culpa de la víctima o de un tercero”, sostuvo el magistrado, quien concluyó que la conducta del demandado fue determinante en el hecho.
“La disminución de la aptitud del damnificado para realizar actividades productivas, que son aquellas que realiza con miras a obtener retribuciones de terceros, y la imposibilidad de ejecutar actividades económicamente valorables que lo obligan a contratar quien lo sustituya”, señaló el juez civil Javier Alarcón.
El juez también explicó que, en este tipo de casos, la indemnización no se limita a una cifra pedida inicialmente, sino que debe reflejar el valor real del daño al momento de dictar sentencia. En esa línea, consideró tanto el impacto en la capacidad laboral del damnificado como las limitaciones en su vida cotidiana.
Para fijar el monto final, se tuvieron en cuenta distintos factores:
- una incapacidad estimada en el 33%
- los ingresos de la víctima
- los gastos médicos ya realizados
- los tratamientos futuros
- el daño moral