Una vida más en una disputa que nunca terminó
La investigación por el asesinato de Francisco, el adolescente de 16 años que murió el sábado en el barrio Confluencia, avanza con un dato clave: la víctima recibió una sola herida de arma de fuego en la cabeza.
Mientras la Fiscalía prepara la formulación de cargos contra otro joven de la misma edad, los investigadores intentan determinar qué tipo de arma se utilizó y cuál fue el calibre del proyectil que terminó con la vida del adolescente.
El caso volvió a poner bajo la lupa una disputa que desde hace años arrastra episodios de violencia, denuncias, amenazas y enfrentamientos en uno de los sectores más castigados por este tipo de conflictos.
Cinco allanamientos y una detención
El comisario Juan Barroso confirmó en AM550, durante el programa "La mañana es de la primera", que la investigación permitió identificar rápidamente al presunto autor del disparo.
"Se pudo individualizar al joven de 16 años y el sábado hubo cinco allanamientos y se logró la aprehensión. Este lunes le van a formular cargos", explicó.
Los procedimientos permitieron secuestrar distintos elementos de interés para la causa, aunque el arma utilizada todavía no fue encontrada.
"Se secuestró un proyectil y va a ser materia de investigación para determinar qué calibre es", precisó Barroso.
El adolescente detenido permanece alojado en un hogar bajo custodia policial mientras la Justicia define los próximos pasos del expediente.
Un crimen que remite a otra muerte
A medida que avanzó la investigación, comenzó a quedar más claro el trasfondo del homicidio.
Según confirmó Barroso, el hecho está vinculado a un conflicto de larga data entre integrantes de las familias Cañete y Maripán, una rivalidad que ya había tenido un desenlace fatal cinco años atrás.
"El tema y las diferencias vienen hace rato, algo que hace cinco años tuvo un desenlace lamentable y que hoy se cobra una vida más", sostuvo.
Aquella historia tuvo como protagonista a Darío Ezequiel Maripán, conocido como "el Payaso Maripán", condenado por el asesinato de Luis Eduardo Cañete.
Desde entonces, la disputa entre ambos grupos familiares continuó generando causas judiciales, denuncias por amenazas y episodios relacionados con armas de fuego.
El dato que cambió la investigación
Las primeras versiones indicaban que Francisco había recibido varios disparos. Sin embargo, las pericias permitieron establecer otra realidad.
"No tenemos determinado qué tipo de arma fue la que provocó la lesión. Hay una sola lesión en la cabeza, en la zona occipital izquierda", explicó Barroso.
Ese resultado se transformó en una pieza central de la investigación porque permitirá reconstruir con mayor precisión cómo ocurrió el ataque y cuál fue la secuencia previa al crimen.
Un barrio marcado por viejas heridas
El homicidio ocurrió en el sector de Los Pumitas, detrás de la Escuela de Cadetes de la Policía.
Para los investigadores, el caso no puede analizarse como un hecho aislado. La muerte de Francisco aparece conectada a una disputa que atravesó años y generaciones dentro de dos familias conocidas en el sector.
"Son familias que mantuvieron al barrio siempre en vilo", afirmó Barroso.
Ahora la atención está puesta en la audiencia de este lunes, cuando la Fiscalía de Delitos Juveniles, a cargo de Germán Martín, expondrá las pruebas reunidas hasta el momento y formulará cargos contra el adolescente detenido.
Mientras tanto, los peritos continúan trabajando para responder una pregunta que todavía sigue abierta: qué arma se utilizó y quién la tuvo en sus manos cuando una vieja rivalidad volvió a terminar en tragedia.
La entrevista completa al comisario