La noche en Aluminé ya estaba marcada por la desesperación. Una mujer había sido encontrada gravemente herida, tendida en el suelo y con serias dificultades para respirar. Su expareja había escapado. Mientras familiares y vecinos intentaban entender qué había ocurrido, comenzó la búsqueda del hombre señalado como autor del brutal ataque.
Horas después, la fuga terminó de una manera inesperada. Según trascendió, cerca de las 23:15, dos vecinos se presentaron en la Comisaría 29 para informar que el sospechoso se encontraba en una vivienda del barrio Hue Che. El dueño de la casa relató que el hombre había llegado luego de ingerir alcohol, visiblemente alterado. Allí, según su declaración, rompió en llanto y confesó lo que había ocurrido. “Me mandé una macana”, habría dicho antes de admitir que había golpeado a su pareja en la cabeza.
Pocos minutos después, efectivos policiales llegaron al lugar y concretaron la detención del hombre, de 38 años, quien quedó a disposición de la Justicia. La causa es investigada por el Ministerio Público Fiscal y está a cargo del fiscal Marcelo Jofré.
La víctima, en estado extremadamente delicado
El ataque había ocurrido durante la noche del viernes en una vivienda del sector productivo de Aluminé. Familiares de la mujer escucharon gritos y discusiones y, ante la preocupación, uno de sus parientes se acercó hasta el domicilio. Lo que encontró fue una escena dramática: pertenencias tiradas en el patio, las luces apagadas y, en un galpón lindante, a la mujer tendida en el suelo, ensangrentada y con graves dificultades para respirar.
De acuerdo con la información conocida hasta el momento, la víctima habría recibido golpes con un hacha en la cabeza.
La mujer fue trasladada inicialmente al hospital de Aluminé, donde recibió las primeras atenciones. Debido a la gravedad de las heridas, fue derivada de urgencia a Zapala y, durante este sábado, trasladada nuevamente al hospital Castro Rendón de Neuquén capital.
En allanamientos posteriores, la Policía logró secuestrar el hacha que habría sido utilizada durante la agresión.
La detención y el temor a un linchamiento
La captura del sospechoso no terminó con la tensión. Familiares de la víctima siguieron al móvil policial y existía temor de que intentaran agredir al detenido.
Ante esa situación, las autoridades resolvieron trasladarlo fuera de Aluminé. El hombre fue llevado a la Comisaría 48° de Zapala, donde permanece detenido a disposición de la Justicia y aguarda las próximas actuaciones judiciales. Pero la bronca no se detuvo allí. En medio de la conmoción y la indignación que provocó el ataque, la vivienda del acusado fue incendiada. El fuego obligó a la intervención de Bomberos y personal policial.
Así, en pocas horas, Aluminé pasó de una noche de violencia y desesperación a una madrugada atravesada por la detención, la furia y el incendio.
Mientras la Justicia avanza con la investigación sobre lo ocurrido y se aguardan definiciones sobre la situación procesal del detenido, toda la atención está puesta ahora en la evolución de la mujer, que continúa internada en estado crítico en el hospital de la capital neuquina tras el brutal ataque que conmocionó a la localidad cordillerana