Dos hombres recorrieron distintos barrios de Centenario y lograron engañar al menos a dos vecinos mediante una venta puerta a puerta de bolsas de residuos. Para generar confianza, se presentaban como trabajadores del servicio urbano de recolección de residuos y vestían camperas con colores similares a las utilizadas por empleados de Cliba.
La maniobra despertó preocupación entre vecinos de los barrios Sarmiento, Sayhueque, Trahun Hue y Graciani. Según informó Centenario Digital, los hombres caminaban por las calles, golpeaban puertas y ofrecían las bolsas con distintos argumentos para convencer a quienes los atendían.
Uno de los episodios ocurrió en el barrio Sayhueque. Un vecino entregó una importante suma de dinero antes de descubrir que había sido engañado. Sus hijos advirtieron la situación y le explicaron que la supuesta venta no correspondía a ninguna campaña conocida del servicio de recolección.
El hombre tenía previsto acercarse a la Comisaría 52 de Centenario para denunciar lo sucedido.
Los hombres cambiaban la historia para engañar
Los sospechosos utilizaban diferentes relatos durante sus recorridas. En una vivienda aseguraron que la empresa estaba de aniversario y que la venta de bolsas permitiría reunir fondos para realizar un festejo.
En otro domicilio, en cambio, dijeron ser el chofer de un camión y un recolector. Así buscaban justificar su presencia y convencer a los vecinos para que entregaran dinero.
Una mujer señaló además que ambos vestían camperas de colores similares a las utilizadas por trabajadores del servicio urbano. Ese detalle podía generar confusión y reforzar la apariencia de que se trataba de empleados.
La alerta llegó mientras seguían recorriendo los barrios
La situación comenzó a circular entre los vecinos después de que varias personas advirtieran la insistencia de los vendedores. Algunos les solicitaron credenciales o datos personales, pero los hombres respondían con evasivas y, en algunos casos, se ofuscaban ante las preguntas.
La advertencia llegó al personal de la Comisaría 52 de Centenario y al Centro de Monitoreo, mientras los sospechosos todavía recorrían diferentes sectores de la ciudad.