Con más de 50 personas en acción, se llevaron a cabo las tareas de corte de ramas de árboles, desmalezamiento, instalación de recipientes para la basura, plantación de arbustos pequeños, colocación de carteles señalizadores, pintado de juegos, armado de bancos, mesas y maceteros reciclados.
La directora de Cultos, Cristina Sánchez, expresó que "fue muy lindo ver a tantos jóvenes ayudando y apropiándose del espacio para convertirlo en un lugar más agradable para que lo disfruten todos. Nos llevamos la satisfacción de haber cumplido el objetivo de trabajar en conjunto con los vecinos y la Iglesia y la experiencia de las charlas compartidas con ellos, que nos plantearon sus inquietudes e ideas para continuar con estas propuestas”.
Además, la funcionaria indicó que "hubo un momento muy emotivo que se dio cuando un vecino se acercó con su familia y se presentó como Rubén García Bayón, nieto de quien fuera dueño de ese lugar convertido hoy en plaza. `Justo en esta parte estaban los durazneros de mi abuelo; qué contento estaría él si viera cómo dejaron la plaza´, nos decía mientras nos presentaba a su familia. También el pastor de la Iglesia quedó muy agradecido con la Municipalidad y nos manifestó su disposición para seguir colaborando con nosotros en todos los barrios”, concluyó Sánchez.