Daian Chalking, responsable del área, contó que fueron alertados de la situación irregular por la denuncia de un consumidor y que es la segunda vez que se decomisan fiambres en el negocio. Chalking calificó de "irresponsabilidad comercial y sanitaria” la acción del comerciante, ya que pone en riesgo la salud de los consumidores, especialmente de los niños y ancianos.
La hipótesis que esbozó la funcionaria es que apagan las heladeras para consumir menos, "pero -explicó- es lo mismo porque al encenderlas requieren de mas potencia para comenzar a enfriar y gastan más”.
El comercio fue clausurado preventivamente, ahora es el turno del Juez de Faltas, que deberá definir cuando reabre y además de la sanción monetaria correspondiente.