Apenas unos días después de que el intendente roquense arrasara en las urnas y a 30 días de las elecciones para la gobernación. Con un respaldo contundente de todo el poder político nacional, desde el ministro del Interior, el Jefe de Gabinete y el presidente de la principal empresa estatal de la Argentina hasta la Presidenta arroparon a Pichetto como el niño mimado del Frente para la Victoria. Lo quieren ver gobernador y con ese fin han puesto toda la maquinaria a su servicio.
La foto con Martín Soria también es un mensaje claro y tranquilizador para el electorado peronista de la provincia de Río Negro. Fue deliberado y contundente; se acabaron las palabras dicha en media lengua. Fue la Presidenta quien lo calificó de amigo, compañero y futuro gobernador.
Si de algo había que tomar nota fue de este gesto, algo que Pichetto reclamaba desde 2007 cuando en medio de la pelea lo dejaron solo. Hoy los hechos son totalmente distintos y en tal sentido trabaja. La clave de la elección puede ser Bariloche. Allí se jugaran los porotos más importantes el 14 de junio.